lunes, 18 de febrero de 2013

 Estados Unidos vive boom de escritores latinos

 

17.2.13

Los nuevos narradores han elegido el inglés para expresarse; buscarán al lector en español.



SAN MIGUEL DE ALLENDE, Guanajuato, 17  de febrero.-La pasión y el compromiso con los que narran sus historias de ficción y de no ficción han puesto de moda a los escritores de ascendencia latina en Estados Unidos. La novedad es que sus novelas, cuentos, ensayos, libros de memorias y poesía están escritos en inglés y sus temas son de interés universal.

A diferencia de los autores chicanos (hijos de mexicanos nacidos en Estados Unidos) de los años 70 y 80 de la centuria pasada, que adoptaron el spanglish para recrear sus dos culturas y construir una tercera identidad, los narradores actuales han escogido el inglés para escribir y han conquistado no sólo a los lectores angloparlantes, sino también han obtenido premios importantes.

Tal es el caso de Luis Alberto Urrea, nacido en Tijuana en 1955 de padre mexicano y madre estadunidense, quien en 2004 fue finalista del Premio Pulitzer y del Pacific Rim Kiriyama Prize por su libro The Devil’s Highway, con el que ganó el Lannan Literary Award.

Para el hoy aclamado autor de 13 libros, la mayoría bestseller, el camino del éxito no fue nada fácil; incluso, recuerda en entrevista con Excélsior, su primer libro, Across the Wire, fue rechazado por las editoriales estadunidenses durante diez años, hasta que un sello de Nueva York lo publicó en 1993. Seis años después, con él obtuvo el Christopher Award.

Urrea admite que es imposible saber si pertenece a una generación determinada. “Parte de mi viaje ha sido ser un tipo afuera de la onda. Cuando vivía en San Diego me decían que era mexicano, los tijuanenses me tachaban de pocho y en el DF comentaban que Tijuana no era México. Así que era un hombre sin bandera, no supe dónde caer. Y tuve que seguir un sendero solitario” .

El autor de las novelas Search of Snow, The Hummingbird’s Daughter, Into the Beautiful North y Queen of America narra que ahora que lo ven en los periódicos, los que lo rechazaron aceptan que es un gran escritor chicano, un mexicano, un tijuanense de cepa o un buen americano. “Ahora puedo escoger, ya soy viejo, tengo la libertad de hacer lo que quiera”.

Pero reconoce que hay una generación nueva de escritores “tremendos”, de la que pronto saldrá una literatura de renombre mundial. “Hay un muchacho que se llama Alex Espinosa, también de Tijuana, que ha llegado a lugares tremendos. Lo conocí en Vermont. Él no tiene una visión de que sólo lo van a leer en El Paso, Texas, sino que está viendo al mundo”, añade.

Destaca que cada vez más lo latino, y sobre todo México, es una novedad. “Piensan que es un sabor, un color brillante, que la gente tiene mucha pasión. El mensaje de las nuevas propuestas literarias es que somos seres humanos y tenemos tragedias, sueños, fe, falta de fe, defectos, pero a la vez somos héroes.

Tenemos de todo, igual que los ingleses, los franceses y los americanos. Ese es un mensaje casi revolucionario”, prosigue.

Quien vive con su familia en Naperville, Illinois, menciona que el paso siguiente es traducir al español estos libros escritos en inglés para poder acercarse a los lectores mexicanos. “Eso del rechazo se debe superar. El mundo está cambiando, estamos conectados con las redes sociales y eso propiciará un gran acercamiento. El sueño americano puede ser el mismo en México, porque América abarca desde Canadá a Tierra de Fuego, es el mismo anhelo.”

Con esta reflexión coincide John Rodríguez, estudioso del fenómeno conocido como literatura chicana quien, al igual que Urrea, participó en el octavo Festival Internacional de Escritores y Literatura en San Miguel de Allende, que hoy termina y que este año reunió a 250 participantes a los talleres y conferencias.

“Es un nuevo tipo de literatura, diferente a la que se conoció como chicana. Es una escritura que ya forma parte del canon de la literatura estadunidense, ya no está relegada, esa es la gran diferencia, y es reconocida a nivel mundial, se ha traducido a diversos idiomas. Se ocupa de sucesos particulares que tienen un impacto mundial. Y el humor ha jugado un papel importante en estas propuestas”, añade.

Cita que esta nueva literatura cohabita con la creada por la generación de Sandra Cisneros, la famosa autora de La casa en Mango Street y Caramelo, quien nació en Chicago en 1954, se estableció un tiempo en San Antonio, Texas, y el año pasado se fue a vivir a San Miguel de Allende.

“Su apuesta sigue vigente. Ella ha generado un fenómeno tal en torno a su literatura –sólo de La casa en Mango Street vendió más de dos millones de ejemplares- que hizo que en las más importantes librerías de Estados Unidos se abrieran espacios para la literatura en español, primero, y luego para los autores de ascendencia hispana”, indica.

A la par de este buen recibimiento que ha tenido la propuesta literaria de los escritores de origen latino escrita en inglés, se está revalorando en Estados Unidos el español comoidioma creativo.

La semana pasada, se dio a conocer que el Instituto Cervantes y la UNAM han comenzado a negociar un acuerdo para promover de forma conjunta la enseñanza y la difusión del español en el vecino país del norte, así como la promoción de la cultura hispánica.


FUENTE:
http://www.excelsior.com.mx/2013/02/17/884699
 
Murakami publicará en abril una nueva novela

18.2.13

TOKIO. El escritor Haruki Murakami publicará una nueva novela el próximo abril en Japón, tres años después de que llegara a las librerías su último trabajo, según informó la editorial Bungei Shunju.


Haruki Murakami

Haruki Murakami / penusa.org


El secretismo vuelve a rodear la nueva obra del autor de “Tokio Blues” y “Kafka en la Orilla” y su editorial ha rechazado dar más detalles sobre la esperada novela a la espera de que se aproxime la fecha de su llegada a las librerías.

El nuevo título de Murakami, considerado un constante candidato al premio Nobel, saldrá a la venta justo tres años después de que se publicara su último trabajo, la tercera parte de su exitosa trilogía “1Q84”, que en japonés se pronuncia como 1984.

A pesar de ser un autor más reconocido fuera que dentro de su país, la primera parte de la voluminosa “1Q84” consiguió en 2009 ser la primera obra de ficción en liderar la lista de los libros más vendidos en Japón en casi veinte años, un éxito que se repitió con el resto de las entregas.

El escritor japonés, de 64 años, ha publicado doce novelas, además de numerosos relatos y ensayos, y en 2012 fue finalista al Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Su novela más conocida, “Tokio Blues (Norwegian Wood)”, traducida a 36 idiomas y que cuenta con una versión cinematográfica estrenada en 2010, ha vendido diez millones de ejemplares solo en Japón.

A principios de este año salió a la venta la traducción al español del libro “Después del terremoto”, que se publicó en Japón en 2000 y que se trata de un conjunto de relatos sobre el terremoto que en 1995 asoló la ciudad de Kobe, en la que se crió el escritor.


FUENTE:

Pacientes sin intérpretes están entre la vida y la muerte
 
 
15.2.13
 
Preparan iniciativa de ley para obligar a que el estado de California designe fondos para que por los menos los pacientes de Medical tengan acceso a un intérprete.


SACRAMENTO.- Bajo el efecto de los sedantes y medicamentos para el dolor luego de que un automóvil la atropelló, María Trinidad Escobar, con tres meses de embarazo, batallaba en su cama de hospital para interpretar a su madre toda la información que le daba el médico.

"Fue algo muy difícil. Mi madre tenía que tomar decisiones sobre mi salud en el hospital, pero yo aunque entendía lo que me decían los médicos en inglés, no se lo podía explicar. No tenía la cabeza clara. Estaba nerviosa, adormecida con tanto medicamento. No estaba en mis cinco sentidos. No podía mover mis piernas y tenía la cadera dislocada", narra a La Opinión.

María Trinidad Escobar dice que nunca se le ocurrió pedir un intérprete y no sabe siquiera si tenían alguno en el hospital en el que estaba en San José.

Contra todos los pronósticos, esta hispana no sólo se recuperó sino que su bebé nació sano y hoy tiene cuatro años.

La historia de María Trinidad Escobar tuvo un final feliz, pero para muchos californianos que no dominan el inglés, el no contar con un intérprete en un hospital o en el servicio médico, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, o la pérdida de lo que más anhelan.

En febrero de 2011, Rocío Longoria con tres meses de embarazo acudió al Hospital Santa Clara Valley porque tenía un sangrado excesivo. Cuando estaba en consulta después de seis horas de espera, dejó al médico unos minutos para pedirle a una persona que iba pasando a la que escuchó hablar español, que la ayudara a comunicarse en inglés. El desconocido aceptó pero cuando regresó al consultorio, el médico le dijo que por salirse de la consulta, la había perdido y se fue sin darle ningún tratamiento, según le interpretó el individuo.

"Me repitió una y otra vez que yo no tenía nada y no tenía nada que hacer ahí mientras yo sangraba mucho". Rocío regresó a su casa y pasó tres días sangrando. Desesperada, finalmente se fue al Gardner Health Center y mientras trataba de comunicarse con un médico que no hablaba español, se desmayó. Fue trasladada de emergencia a otro hospital donde finalmente le tuvieron que remover su feto. "Para mi, era mi bebé de doce semanas, una ilusión muy grande. Creo que si yo hubiera tenido un intérprete hubiera hecho una gran diferencia. Me sentí impotente, humillada por no hablar bien inglés y no poder explicar cómo me sentía", cuenta con voz triste y desolada.

Camille Llanes-Fontanilla piensa que si su tío Eduardo Jacinto, un inmigrante filipino, quien era residente en San José, hubiera tenido acceso a un intérprete, quizá el cáncer que lo llevó a la muerte hubiera podido ser prevenido.

"Mi tío tenía un inglés limitado. Hablaba ilocano, un dialecto filipino y durante meses acudió al hospital donde le diagnosticaron gota - una enfermedad metabólica-. Pero resultó que no tenía gota, sino cáncer. Y un viernes le dijeron que tenía cáncer en etapa cuatro y le daban tres meses de vida. Mi tío de 42 años murió el lunes siguiente", recuerda con tristeza.

Camille Llanes-Fontanilla piensa su tío no se atrevió a pedir un intérprete por miedo al sistema de salud o por orgullo, pero no entiende por qué no le ofrecieron un intérprete en el hospital cuando vieron sus limitaciones para hablar inglés. "Mi tío podría haber vivido más tiempo o se habría salvado, porque los estudios demuestran que el cáncer a tiempo es curable. Pero sin un intérprete que lo ayudara a entender y comunicarse con los médicos, no fue posible", se lamenta.

Los dolorosos testimonios de los pacientes que no dominan inglés y quienes no han tenido la oportunidad de contar con un intérprete en los hospitales, llevaron a la Federación Americana de Empleados Municipales, de los Condados y del Estado (AFSCME) a iniciar una campaña para que a través del programa Medical se proporcionen intérpretes.

"En el estado hay leyes que dicen que el servicio debe ser culturalmente competente, pero no se han dispuesto estos fondos y queremos que el estado los designe", dijo Enrique Valencia de AFSCME.

De acuerdo a Valencia, el presidente de la Asamblea, el demócrata de Los Ángeles, John Perez, prepara la presentación de un proyecto de ley para obligar a que se proporcione intérpretes en los hospitales a aquellos pacientes de Medical que así lo necesiten. El dinero vendría de la reforma federal de salud.

Jan Emerson-Shea, portavoz de la Asociación de Hospitales de California señala que los nosocomios están obligados por ley a tener una política de asistencia del lenguaje para los pacientes. "Hay diferentes metodologías para dar esta asistencia, y cambian de hospital a hospital, con base en las necesidades de la comunidad", explica.

Sin embargo, comenta que ellos no dan seguimiento sobre cómo se proporciona dicha asistencia. "Muchos hospitales usan una combinación de intérpretes, empleando a su personal, o por medio del teléfono", indica.

No obstante, Valencia argumenta que ese mandato para los hospitales no se cumple porque se dieron los fondos. "Por eso la gente está sufriendo, ya que los hospitales se las inventan para no proporcionar el servicio. Usan como intérpretes a personal que es bilingüe o el médico llama por teléfono a un operador bilingüe cuando necesitamos un servicio de intérpretes de calidad", expone.

Angela Thielsen-Martin, una intérprete y traductora médica certificada desde hace 20 años y quien trabaja de tiempo completo para el Hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles, considera que cuando un paciente que no habla inglés o no lo domina, no cuenta con un intérprete cuando tiene un dolor o una afección y no tiene la mente clara, puede poner en riesgo su vida.

"Tampoco pueden agarrar como intérprete al primero que pase, porque hay vidas en juego. Estamos hablando de dosis, términos médicos difíciles de entender. Cuántas veces he escuchado decir a los pacientes, es que no entendí, pusieron a explicarme a la recepcionista, a mi hija", dice Thielsen-Martin, quien estima que para que un intérprete funcione tiene que ser certificado en el área médica con don de gente, temple y ecuanimidad.

Y recuerda como hasta les cambia el semblante a los pacientes cuando alguien le habla español. "Por ejemplo, yo llegó y lo primero que hago es llamarle por su nombre: Don Pedro, ¿cómo amaneció? Y de inmediato al paciente les sale una sonrisa. Y les explico y me aseguro que me hayan entendido bien.


FUENTE:

martes, 12 de febrero de 2013

La Carta Magna llega a las lenguas indígenas


12.2.13
Como reconocimiento a sus derechos lingüísticos, la Constitución mexicana se ha traducido en beneficio de 23 grupos étnicos.

“El pasado para nosotros es identidad y fuente de inspiración y así lo seguirá siendo en mi Gobierno. Somos herederos de una tradición milenaria que sobrevive hasta hoy en lenguas y culturas indígenas, que sabré respetar y conservar”.

Esa reflexión cobra sentido y se traduce en diversas acciones. Una de ellas es la emprendida por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), que trabaja en la traducción de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para dotar de este documento a los diversos pueblos originarios que viven a lo largo del país.

Javier López Sánchez, director del Inali, dice que esa “es una oportunidad de justicia social, ya que los pueblos indígenas durante mucho tiempo no han tenido posibilidad de tener acceso a la Carta Magna. Así que traducirla a sus lenguas maternas, es una oportunidad para reconocer los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas. La propia ley dice que deben tener acceso a este documento”.

Hasta ahora se han realizado 23 traducciones de la Constitución a lenguas indígenas: “y continuaremos en ese camino por instrucciones precisas del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, frente a lo que dice el Pacto por México de llevar políticas públicas concretas a las comunidades indígenas. Desde el año pasado empezamos a hacer dicho trabajo, aunque ya traíamos la idea de hacer las traducciones de las lenguas mayo, pima, huasteca, chol, chontal, mixteca, zapoteca, rarámuri, yaqui y zoque”.

Las acciones del Inali se encaminan para dar cumplimento al artículo 4º de la Constitución Política, el cual establece que: “la nación mexicana tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en los pueblos indígenas. La ley protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos y costumbres, recursos y formas de organización social y garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la jurisdicción del Estado”.

Para hacer valer ese derecho, sostiene Javier López Sánchez, se trabaja en una política que impulse lo enunciado en la ley. Por lo cual, explica el maestro en lingüística, las traducciones que se vienen realizando desde el 2010 son una parte importante del trabajo que se hace junto con los pueblos indígenas, porque la idea es hacerlas, no desde la oficina, sino desde la misma comunidad, desde donde nacen sus escrituras locales. Para ello, se cuenta con la colaboración de las universidades, los intérpretes y traductores en lenguas indígenas.

“Algo que nos preocupa es que tenemos más de un millón 500 mil personas que no saben español, solo hablan su lengua materna, entonces estas personas evidentemente no tienen acceso a sus derechos promulgados en la Constitución. Pero también pensando en aquellas personas que no leen, estamos implementando estrategias con los mismos actores locales para realizar traducciones importantes de la Constitución, eso con el apoyo de jóvenes universitarios quienes a través de un altavoz van explicando a los integrantes de distintas comunidades, cada uno de sus derechos. Por ejemplo, se les informa que cualquier sujeto, miembro de un pueblo indígena, que sea acusado de algún delito, tiene derecho a tener un intérprete en todo el proceso”.

En fin, son estrategias complementarias a las que se recurre porque de nada sirve traducir la Constitución y entregárselas, si ellos no saben leer, refiere el director del Inali. “Nos interesa que estén enterados de su derechos, para eso nos falta muchísimo trabajo. Este ejercicio fue reciente, a raíz que nos preguntábamos: ¿después de traducir la Constitución, qué debemos hacer para socializar la ley?”.


EN BUSCA DE LA ESCRITURACIÓN
Para lograr el objetivo de que la ley sea conocida por todos los mexicanos, se está desarrollando un sistema de escrituración de las lenguas indígenas, ya que muchas de ellas no se escriben, solo se hablan. De ahí que su diseño y elaboración, resulta muy lento y muy complejo, reconoce López Sánchez.

“Hasta el momento tenemos ocho normas de escritura elaboradas con las propias comunidades. Aunque también nos estamos apoyando de expertos e investigadores que han trabajado con las lenguas indígenas. Esa fue una de las estrategias que seguimos para poder empezar a traducir, porque cada lengua tiene su complejidad léxica, sintáctica y semántica, en fin toda la dificultad lingüística que implica hacer una traducción de la Carta Magna, para que no se tergiverse su contenido fundamental”.


FUENTE:
http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/1017572e03460baa6527cb25db5dd46a

Un ciclo abordará las relaciones entre las obras literarias y sus traducciones


11.2.13

 

El acto del próximo jueves se enmarca en un ciclo de seis conferencias para abordar el papel de los profesionales en la traducción en obras como "La montaña mágica" de Mann



La Fundación Francisco Ayala acogerá el próximo jueves el ciclo "Qualis avis, talis cantus", que tratará las relaciones entre las obras literarias y sus traducciones y que contará con la intervención de Pedro Pérez Prieto, traductor de los "Sonetos" de William Shakespeare para la editorial Nivola.

Pérez Prieto, que es licenciado en Filología Moderna por la Universidad de Salamanca y en Filología Española por la UNED, ejerce la docencia como catedrático de inglés en el IES Gregorio Marañón de Madrid.

Además de los "Sonetos" de Shakespeare, trabajo por el que obtuvo el Premio Esther Benítez en su edición del 2009, ha traducido entre otros los sonetos y odas de John Keats, ha informado a Efe la fundación.

El ciclo, organizado por la Fundación Francisco Ayala y Asociación Colegial de Escritores Traductores con motivo del trigésimo aniversario de este colectivo, tendrá lugar entre las 18:30 y las 20:30 en el Palacete de Alcázar Genil de Granada.

El acto del próximo jueves se enmarca en un ciclo de seis conferencias para abordar el papel de los profesionales en la traducción en obras como "La montaña mágica" de Mann.

El ciclo trata además el papel de los traductores en la revisión de las obras y el trabajo de investigación necesario para ofrecer a los lectores en español la adaptación más fidedigna de obras escritas en otros idiomas.
La Fundación Francisco Ayala ha destacado la dedicación del escritor granadino a la traducción de obras académicas y literarias, como la Teoría de la Constitución, de Carla Schmitt, o Los apuntes de Malte Laurids Brigge, de Rilke.

Ayala tradujo obras del alemán, el francés, el italiano y el portugués y abordó además con sus reflexiones los problemas de la traducción.


FUENTE:
http://www.ideal.es/granada/20130211/mas-actualidad/cultura/ciclo-abordara-relaciones-entre-201302111746.html

sábado, 9 de febrero de 2013

Traductoras alicantinas

en el paraíso de los videojuegos

 

9.2.13

Jóvenes de la provincia trabajan en Canadá adaptando famosos títulos al castellano.

 
Irene Gimeno en su lugar de trabajo en la sede de Gameloft de Montreal.

Irene Gimeno en su lugar de trabajo en la sede de Gameloft de Montreal.


Videojuegos. Su localización en el globo terráqueo, su carácter políglota y la creatividad de sus estudiantes y trabajadores convierten a Canadá en uno de los principales centros de la industria del videojuego en el mundo. Varios traductores formados en la Universidad de Alicante han encontrado su hueco entre los más de 16.000 profesionales a los que da trabajo este país en este sector. Dos de ellas, afincadas en Montreal, nos cuentan su experiencia en mitad de ese paraíso del ocio multimedia.

A Laura García, durante su niñez, nunca le apasionó demasiado ponerse con un mando delante de una pantalla para matar marcianitos. Ahora, a sus 26 años, ha llegado a estar más de 8 horas al día durante 2 ó 3 meses jugando al mismo videojuego, por lo que es capaz de pasárselo en nivel experto con los ojos cerrados.

No se equivoquen. No se ha convertido de repente en una enferma de las videoconsolas. Simplemente es una de las miles de piezas que mueven esta maquinaria industrial que produce muchos más millones de euros, dólares y yenes que el propio cine. Y curiosamente, uno de sus puntos neurálgicos se encuentra en Canadá. Hace unos años se enteró de que varias empresas de Montreal buscaban europeos para traducir videojuegos -sólo en esta ciudad hay más de 20 sociedades especializadas en este sector. Gracias a su carrera de Traducción e Interpretación, que cursó en la Universidad de Alicante, consiguió trabajo de testadora en una mercantil encargada de controlar los textos de títulos tan famosos como Enslaved, Power Rangers y algunos de la serie Lego. Su empleo consistía en probar los productos para detectar los errores de las traducciones en diálogos, subtítulos, menús, etcétera. Actualmente, trabaja como traductora para Babel Media, de la que no puede revelar demasiados datos sobre sus clientes por confidencialidad.

Su función ahora es realizar traducciones de todo el contenido del videojuego, que después pasan a manos de actores de doblaje que dan voz a los diferentes personajes. "Trabajo junto a testadores y traductores de Taiwán, Japón, Francia, Brasil, China, Noruega, Finlandia... Sobre todo traducimos desde el inglés a los idiomas que más dinero mueven en el mundo: español, francés, alemán e italiano", explica.

García recuerda que cuando llegó a esta ciudad canadiense hace 2 años sólo conocía a 15 españoles. Ahora dice que forman una auténtica comunidad que se dedica al mismo sector. Entre ellos conoce a otros tres traductores de la provincia. Una de ellas es Irene Gimeno, su mejor amiga, que se animó a dejar Europa y seguir sus pasos para desarrollarse también como traductora.

Encontró trabajo en Gameloft, una de las firmas más punteras en este sector, sobre todo en lo que se refiere a juegos en tabletas y smartphones. Que el matón templario con pinta de ninja del famoso videojuego Assassin's Creed, antes de matar un enemigo, hable con la corrección que exigiría María Moliner, ha sido muchas veces responsabilidad de esta alicantina de 27 años. Su buen ojo lingüístico también ha revisado otros títulos como Modern Combat, My Littlest Pet Shop, Zombiewood o Mi pequeño poni.

"Nuestro objetivo es que el jugador español se sienta lo más cómodo posible con el ámbito textual de su producto. Yo ahora trabajo de testadora de sonido y me paso con mi equipo meses comprobando que las melodías y efectos sonoros estén en condiciones. En mi empresa, además de traductores, hay grandes profesionales en los terrenos de la música, la tecnología multimedia y el arte gráfico", señala Gimeno.

Sobre Montreal simplemente apuntan que es una ciudad con un sentido democrático francés progresista, aunque con un toque muy "americano" a ojos de los españoles. Gimeno destaca que "aquí la mayoría de nuestros amigos están trabajando, a diferencia de lo que ocurre España y en otros países de Europa. Da gusto ver que la gente joven que te rodea es autosuficiente y puede desarrollar su vida con normalidad". Puede que con la elección de trabajar en Montreal hayan ganado la partida. El frío invierno y la lejanía con lo suyos también lo ven como grandes hándicaps. Sólo el tiempo tiene la respuesta. De momento, siguen jugando.


Mucho cuidado con términos como "coger" y "culo"

Empaparse de la terminología que se utiliza en cada videojuego es uno de los principales retos que se presenta en el trabajo de traductoras como Laura García e Irene Gimeno. García dice que, por ejemplo, en videojuegos de Disney para los que ha trabajado tiene que utilizar un lenguaje mucho más infantil. "En otros de matar zombies tienes que bregar con diálogos más agresivos y muchas veces incluso intuir qué quieren decir exactamente entre tanto grito y alarido". García destaca además que es muy importante tener en cuenta el país al que va dirigido el producto en cuestión, ya que a veces se crean conflictos con los significados de ciertas palabras. "Por ejemplo, si se va a publicar en Latinoamérica te tienes que olvidar de términos como "coger", ya que en algunos países de Sudamérica significa mantener una relación sexual. Me contaron que hubo un traductor en Canadá que cambió el término inglés "ass" por el castellano "culo" en un juego para público infantil. No tuvo en cuenta que el videojuego salía a la venta en México, donde "culo" significa directamente ano. Los clientes lo encontraron tan grosero que decidieron paralizarlo".



FUENTE:
http://www.diarioinformacion.com/cultura/2013/02/09/traductoras-alicantinas-paraiso-videojuegos/1342069.html

miércoles, 6 de febrero de 2013

Sale una colección de literatura ídish traducida al castellano


 

5.2.13

La cultura que traían los judíos de Europa del Este y Central. Son 9 títulos. Según su editora, se trata de enfrentar las consecuencias del Holocausto.


 

ORAL Y ESCRITO. El ídish se habló durante mil años y declinó hacia 1960.






El ídish es la lengua de muchos abuelos que llegaron a la Argentina. Muchas veces se mezclaba con algunas palabras en castellano, pronunciadas con dificultad. Una generación más tarde, también era el idioma que usaban los adultos cuando hablaban de temas que los niños no debían entender. Pero también era el idioma de los cuentos, de los chistes, de los relatos antes de dormir. Ahora, una colección de nueve libros escritos originalmente en ídish acerca su literatura.

Teatro, relatos, trazos de una cultura, la judía de Europa del Este y Central, son rescatados para quienes quieran disfrutar de lo que trajeron los colonos, los primeros gauchos judíos, los inmigrantes que se instalaron en las ciudades, como Buenos Aires. No hablaban una palabra de castellano. Sólo el ídish. Un idioma y una cultura que fueron arrasadas en el Holocausto, pero también antes y después de la Segunda Guerra Mundial. Momentos de la Historia en los que el pueblo judío, de una tradición oral y escrita tan fuerte y arraigada, vio peligrar la palabra y la lengua que lo identifican. Esta colección, “Mil años”, fue un proyecto de la asociación judía Sholem Buenos Aires, que la presentó al Programa de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires y estuvo a cargo de Paula Mahler.

A los nueve títulos se sumó Reflexiones sobre el ídish, un recopilación de artículos compilada por la argentina Susana Skura, que busca discutir si se trata de una lengua viva o muerta. “En general se señala un punto de inflexión en la década de 1960: el momento en que se produjo la muerte del ídish”. Pero, para la investigadora, esa caracterización deja de lado “la merma en el uso de esta lengua es necesario atender a una combinación de factores sociopolíticos y económicos que se modificaron durantes los años 1940 y 1950, como las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial”. El 90 por ciento de los judíos que fueron asesinados entre 1939 y 1945 eran hablantes del ídish.

Algunos de los títulos publicados son El dibuk (Sh. Anski, Rusia, 1863/1920), que trabaja sobre una de las leyendas de la cultura judía y que mezcla misticismo popular con literatura fantástica. Otro de los libros editados es El Golem (Herman Leivik, Biolorrusia, 1888/Estados Unidos, 1962), en el que el autor recrea la leyenda de este hombre de arcilla, creado por el rabino Levi en la Praga del siglo XVII. Pero el Golem cobra vida propia y la comedia termina en tragedia. Borges tomó esta leyenda y escribió: (…) “En la hora de angustia y de luz vaga, /en su Golem los ojos detenía./ ¿Quién nos dirá las cosas que sentía/ Dios, al mirar a su rabino en Praga” .

La lista se completa con Menájem Mendl (Sholem Aleijem), Escritos (I.L.Peretz), Recuerdos (Glikl Hamil), Relatos de dos épocas (Der Nister), El hombrecillo (Méndele M. Sfórim), El libro de Gan Eidn (Itsik Manger) y El linyera (Mordejai Alperson). Los libros se consiguen en Sholem, Lavalleja 180.

Dice Mahler: “Tanto Sfórim como Peretz y Aleijem son escritores del shtetl , del pueblito en el que vivían los judíos en la Europa oriental. En general, pero no con el mismo espíritu, describen las miserias, las costumbres y los problemas de los judíos. Los tres dominaban el hebreo pero tomaron la decisión de escribir en ídish, la lengua del pueblo llano”. Alperson fue un escritor judeo-argentino, un colono llegado de Rusia que vivió en la Colonia Agrícola Mauricio.

“Der Nister fue un escritor perseguido por el estalinismo”, dice Mahler. “El libro de Hamil es una visión de la vida cotidiana de los judíos en la Europa no oriental, porque el autor se desplaza desde Hamburgo hasta Metz, en Francia. No es literatura de la aldea; son las crónicas de la vida cotidiana desde la perspectiva de una mujer adinerada y culta”. Manger es un autor contemporáneo –murió en Israel en 1969– que nunca había sido traducido al español. En El libro de Gan Eidn cuenta la historia de un hombre que llega al mundo con el recuerdo de su vida anterior y relata sus experiencias en el Paraíso.

Mahler opina que para el movimiento laico ídish, mantener la lengua es “no permitir que el Holocausto haya sido totalmente exitoso en su intento de arrasamiento de la judeidad”.


FUENTE:
http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Sale-coleccion-literatura-traducida-idish-castellano_0_860314116.html