martes, 12 de marzo de 2013

Programa Sur de traducciones sobre 150 nuevos textos

 

11.3.13

El subsidio a las traducciones literarias argentinas alcanzará este año nuevos textos de escritores locales emblemáticos y noveles ya editados, que se publicarán a nivel internacional .



Cortázar escrito en mandarín, lengua china que compartirá con la joven contemporánea Samanta Schweblin; y Héctor Viel Témperley (1933-1987), un «outsider» inhallable rescatado del olvido en italiano, son algunos autores de los nuevos títulos que el PROSUR hará llegar el año entrante a los rincones más diversos del globo.

A los cuentos cortazarianos, se suma Pájaros en la boca, el libro de cuentos de Schweblin; Siete formas de matar a un gato, primera novela de Matías Néspolo; y la poética desestabilizadora de Viel Témperley con Hospital británico, que sigue la línea de recuperación de obras al margen de canon lector, iniciada con las novelas de Eduarda Mansilla y Juana Manuela Gorriti.

"Este año estalló Roberto Arlt (1900-1942) porque liberaron sus derechos (a 70 años de su muerte) y ya entraron seis pedidos de Los siete locos, El jorobadito y otros cuentos y Los lanzallamas para traducirlos al búlgaro, al italiano y al inglés", dice a Télam Magdalena Faillace, directora general de Asuntos Culturales de Cancillería, ente responsable del PROSUR.

Mientras que "Ricardo Piglia arrasa con Blanco nocturno, es el cuarto autor más traducido del programa, con 12 obras pedidas en cuatro continentes —consigna Faillace y añade— Lo mismo que César Aira, con Los fantasmas y Las noches de Flores.

En el marco de las conmemoraciones que se prevén el año próximo por el centenario del nacimiento de Cortázar, Faillace destacó que junto a Jorge Luis Borges es el autor "más solicitado del PROSUR: Los libros El examen, Las cartas, 62 Modelo para armar, Las armas secretas y Papeles inesperados, ya fueron traducidas al búlgaro, italiano, ucraniano, macedonio y polaco".

Asimismo, remarcó que el año último se solicitaron obras surgidas en torno a la ampliación de derechos civiles en Argentina, "como una crónica periodística sobre la ley de matrimonio igualitario pedida desde Brasil"; y una serie de artículos referidos a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad registrados en el país.

"Italia, el país que más traducciones a solicitado en el marco de este programa, pidió el ensayo Historia Política del Nunca Más", graficó Faillace.

Los alcances del Programa Sur sorprenden a sus creadores: Claudia Piñeiro es la tercera escritora más solicitada de todo el programa con las novelas Betibú,Tuya y Las grietas de Jara, requeridas desde Francia, Alemania, Rumania e Italia.

En tanto que el historietista Liniers consiguió la traducción de la saga completa de "Macanudo" desde Suecia e Italia.

"Una de mayores curiosidades 2012 fue el pedido de traducción de Enigma de la calle Arcos -señaló Faillace-, la primera novela policial argentina publicada como folletín en los años 30 por el diario Crítica, que algunas voces atribuyen a Jorge Luis Borges, sin nunca haber elucidado el asunto".

"Creado en el 2009 y política permanente de Estado desde 2010, el PROSUR se encarga de difundir pensamiento y letras argentinas en el mundo, conformando la iniciativa más importante del continente americano en términos cuantitativos", remarcó.


FUENTE:
http://www.sitioandino.com/nota/70000-programa-sur-de-traducciones-sobre-150-nuevos-textos/


Incrementa Conaculta el apoyo para la traducción

12.3.13

El programa dedicado a este objetivo ha otorgado hasta hoy 165 estímulos y se han trasladado obras mexicanas a 25 lenguas.


México • Hasta el año pasado, el Programa de Apoyo a la Traducción (PROTRAD), impulsado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), contaba con un presupuesto de alrededor de un millón de pesos: con la intención de extender su campo de acción, al permitir, por ejemplo, que editoriales mexicanas puedan ser apoyadas para traducir obras de autores en otros idiomas, sus recursos se incrementan a 10 millones de pesos.

“El PROTRAD, surgido en 1999, ha tenido un desarrollo muy adecuado”, a decir de Rafael Tovar y de Teresa, titular de Conaculta, “pero los recursos que se le han dedicado han sido limitados y la necesidad de proyectar nuestra cultura a través de las letras es una de las prioridades de la actual administración, además del estímulo que significa para los creadores literarios.

“De este modo se rediseñó por completo el programa a fin de que pudiéramos elevar la aportación de uno a 10: de un millón de pesos que se le dedicaba hasta el año pasado nos fuimos a 10 millones de pesos.”

Durante la presentación de la convocatoria 2013, el funcionario destacó que durante su experiencia en el servicio diplomático se dio cuenta que México necesitaba una mayor presencia en este campo, de ahí que el PROTRAD sigue con el propósito de impulsar la traducción de títulos mexicanos a otras lenguas.

Así, el monto del apoyo para las tres categorías del programa se incremente: para los proyectos de traducción y publicación de libros especializados en literatura y humanidades pasa de cinco a 15 mil dólares; en los libros de arte de 15 a 25 mil dólares y en los de una serie de tres libros especializados en literatura, humanidades o artes sube de 30 a 50 mil dólares.

“El dinero estará muy bien utilizado, porque son los productos culturales, terminados y de calidad, los que permiten difundir la cultura de México: un libro que ha tenido buena crítica, buena aceptación, buena factura y que una editorial asume el compromiso de publicarlo, para nosotros es muy importante y es el modo más directo de poder tener acciones específicas para una mejor difusión de la cultura mexicana en el mundo”, en palabras de Tovar y de Teresa.


GARANTÍAS DE EDICIÓN
El PROTRAD contará con el apoyo de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, encargada de difundir la convocatoria en todos los escenarios a los que acuden para promover el encuentro editorial, señaló su directora, Nubia Macías.

Uno de los requerimientos principales de la convocatoria del PROTRAD es que los recursos se otorguen a través de las editoriales, a fin de garantizar su edición y la distribución, aseguró Mini Caire, directora del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), quien recordó que en los 12 años de existencia del programa se han otorgado 165 apoyos económicos y se han traducido obras mexicanas a 25 lenguas, a través de 104 editoriales de 31 países.

“En un principio, el programa únicamente apoyaba a editoriales extranjeras para hacer la traducción de autores mexicanos a otras lenguas y una de las ventajas de la nueva convocatoria es que también se apoya a editoriales mexicanas para la traducción y publicación de autores extranjeros al español.”

Se aclaró que los recursos que se otorgarán no serán “un cheque en blanco”, con lo que la selección del proyecto tendrá una definición clara, que garantice el pago destinado a la traducción, que tenga un buen circuito de distribución, la trayectoria de la editorial, la calidad de la propuesta presentada, la importancia de las obras propuestas y el currículo de los traductores, para lo cual se conformará un comité con dos escritores, dos editores y un traductor.


FUENTE:
http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/9996711f4e112807a61d64f6b9680518

lunes, 11 de marzo de 2013

TRIBUNALES

La torre de Babel de los juzgados


11.3.13
Rumano y árabe son los idiomas que generan el mayor número de consultas del servicio de intérpretes judiciales, que atiende en más de 30 lenguas distintas.


A los juzgados llegan en muchas ocasiones personas extranjeras, que requieren del auxilio de intérpretes para que quede constancia fehaciente de su testimonio. En otras ocasiones son los propios juzgados los que tienen en su poder escritos o documentos redactados en idiomas distintos. Para todas estas situaciones la Consejería de Justicia e Interior cuenta con el servicio de interpretación y traducción en los procedimientos instruidos por los órganos judiciales en Sevilla, que gestiona la empresa Ofilingua, con sede en Granada, y que tiene un coste de 200.000 euros anuales.

De los más de 30 idiomas que se traducen en los juzgados, son los rumanos y árabes, por este orden, los ciudadanos extranjeros que reclaman la mayoría de las interpretaciones y traducciones en los juzgados sevillanos. El año pasado fueron requeridos 1.440 servicios de intérprete, de los cuales 371 eran del idioma rumano, lo que representa el 25,76%, una cuarta parte del total; y 322 de árabe, que supone el 22,36%. Le siguen el inglés, con 237 actuaciones y un 16,46% del total; el chino, con 135 (9,35%); y el ruso, con 87 y un porcentaje del 6,04%. Este servicio también presta auxilio en lenguaje de signos y que constituye un 4,17% de las interpretaciones, con 60 casos realizados el año pasado. Pero el servicio de interpretación y traducción también presta auxilio en otras lenguas como el urdu, lengua que se habla en India y Pakistán, donde en el primero forma parte de los 24 idiomas oficiales, mientras que en la India está considerada como la lengua nacional. También se traduce el volofo, que se habla en Senegal y que el año pasado supuso un 1,81% de las interpretaciones, con 26 casos. De la misma forma hubo cuatro casos en que se requirió traducción del farsi, la lengua que se habla en Irán, o el hindi, que se habla en la India.

El servicio de Interpretación y Traducción consiste básicamente en facilitar la asistencia de intérpretes y traductores de lenguas extranjeras en aquellos procedimientos en los que, no disponiendo de intérpretes propios, se requieran de oficio por los órganos judiciales. Se trata de un servicio especialmente relevante en las actuaciones en los juzgados de guardia, en aquellos procedimientos para el enjuiciamiento rápido e inmediato de determinados delitos y faltas, dada la especial urgencia en la prestación del servicio. Los intérpretes/traductores realizan trabajos de ratificación, transcripciones o adveraciones, que consiste en la audición de cintas y cotejos con una traducción previamente escrita ya efectuada por otros traductores de la Policía o Guardia Civil, para corroborar que la traducción es correcta y, en caso negativo, corregirla.

En cuanto a las traducciones escritas, los idiomas incluidos abarcan tanto la escritura en caracteres latinos como los escritos orientales, cirílicos o árabes, entre otros.

Los trabajos de interpretación se prestan en las dependencias judiciales y en las sedes que señalan los tribunales de Justicia y los jueces que instruyen los procedimientos en las localidades que son cabecera de los respectivos partidos judiciales.

Los expertos seleccionados por la empresa para realizar estos trabajos actúan bajo "secreto profesional", por lo que están obligados a guardar el más absoluto sigilo y confidencialidad sobre el contenido y naturaleza del trabajo realizado. Además, no puede concurrir en ellos las causas de abstención, recusación o prohibición de intervenir en los procedimientos, de acuerdo con la ley de Enjuiciamiento Criminal.

En 2012 se realizaron 1.440 trabajos de traducción e interpretación que fueron llevados a cabo por 76 intérpretes en 30 idiomas diferentes, incluyendo la lengua de signos. De estos trabajos, 344 corresponden a encargos de los juzgados de lo Penal, 97 al Registro Civil, 60 a Violencia sobre la Mujer y 39 de la Audiencia de Sevilla. Del total de 1.440 trabajos, más de 600 fueron llevados a cabo en los juzgados de la capital.

El año pasado se produjo un leve descenso con respecto a las 1.524 traducciones realizadas en 2011 y las 1.597 registradas en el 2010.


FUENTE:
http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1478430/la/torre/babelde/los/juzgados.html

viernes, 8 de marzo de 2013

El palimpsesto o el arte de decir casi lo mismo

 
La traducción es "un discurso indirecto escondido detrás de un discurso directo". Así definió el arte de la traducción la profesora de Filosofía y de la Teoría de la lengua en la Universidad de Bari, Susan Petrilli. Por su lado, Gérard Genette, el teórico francés de literatura y poética y uno de los creadores de la narratología, lleva su reflexión sobre el tema de la traducción más allá, comparándola con el palimpsesto, que en griego antiguo significa "grabado de nuevo". O sea, que según Genette, la traducción es un texto que todavía conserva huellas de otra escritura anterior – la del autor del original – pero borrada expresamente para dar lugar a la que existe ahora – la del traductor.

Sin duda, se trata de dos definiciones muy ilustrativas para poder tener una imagen sobre en qué consiste exactamente la labor del traductor. Umberto Eco, en su obra "Experiencias de traducción", la define como "el arte de decir casi lo mismo". Sin embargo, sobre este "casi", se podrían escribir miles de libros. Y es que este "casi", es tan flexible como el cuerpo de un félido. A este "casi" se han debido éxitos o contundentes fracasos de la literatura; este "casi" ha acarreado disputas y contiendas entre autores y traductores; en este "casi" se han visto reflejadas obras de teatro que fueran amadas u odiadas por el gran público.

Con este artículo, inauguro una serie de reflexiones sobre la labor del traductor de literatura, en general, y del traductor teatral, en particular. Es un tema que siempre me apasionaba, no solo porque soy traductor de oficio, sino porque es un trabajo que supone un cierto "trastorno bipolar" creativo. Y es que el traductor se encuentra siempre en una condición a caballo entre el autor y su subordinado, entre su fidelidad hacia el autor y sus "ganas" de "corregirle" y de "enseñarle el buen camino".

Dicho eso, no quiero de ningún modo despreciar ni el trabajo del autor ni mucho menos el del traductor; es más, creo que un traductor, aporta mucho al crecimiento de un texto y al crecimiento del mismo autor. Y es que el traductor es un lector más de una obra, pero no un lector cualquiera: es un lector muy atento y muy curioso. Un lector que quiera entenderlo todo y que al no ser él quien ha pensado lo que se cuenta en una obra o en una novela, tiene que llegar a entender cosas que a lo mejor, ni siquiera el mismo autor sabe aclarar.

Me ha pasado muchas veces traducir una obra de teatro de un dramaturgo vivo y tener dudas que voy apuntando y que a la hora de pulir el texto traducido, voy aclarando con el autor. Durante este proceso, a veces el autor se ve sorprendido por las preguntas o las reflexiones que ha hecho el traductor sobre la obra. Y es que muchas de las cosas que el autor lleva en su subconsciente y las escupa sobre el papel dándolas por sentadas, suponen para el traductor un intenso trabajo de decodificación. El traductor no solo debe apropiarse de los procesos mentales que engendraron en su día estas reflexiones subconscientes en la mente del autor, sino decodificarlas y transformarlas en palabras e imágenes que sean susceptibles de provocar al lector o al espectador de la traducción las mismas sensaciones que provocó el texto original a sus lectores o espectadores respectivos.

Traducir es caminar siempre sobre una cuerda tendida. Hay que saber hasta qué punto tal aventura tiene números de llegar a buen puerto evitando caer en el abismo que se refleja en la frase del poeta estadounidense Robert Lee Frost, según el cual "poesía es lo que se pierde en la traducción", y que, guardando las distancias, se podría aplicar también al teatro.

Muy ilustrativo, en este sentido, es lo que me pasó en la Muestra de Teatro Contemporáneo de Alicante en noviembre de 2012. Supongo que, por deformación profesional, me es imposible leer o ver en escena una obra de teatro y no reflexionar mientras dura la lectura o la función sobre su traducibilidad. Una de las funciones a las que asistimos los traductores durante nuestra estancia en Alicante fue "Fair Play" de Antonio Rojano. Se trata realmente de un texto maravilloso que tuvo la suerte de ser montado por un muy buen equipo de actores y fue, sin duda, una de las funciones que más disfruté. Sin embargo, después de verla, me empeñé en entender dónde estaba la magia de esta obra. Lo comenté con mis compañeros traductores del grupo y me di cuenta de que, en realidad, lo que más me había fascinado en esta función residía en el hecho de que los personajes, al ser profesionales del fútbol y al trabajar en un ambiente internacional, hablaban cada uno un castellano diferente, dando lugar a una mezcla de acentos españoles y latinoamericanos que aportaban a la función un ritmo trepidante. O sea, que me ponía a imaginar cómo sonaría esta obra en griego y el resultado me frustraba. En otras palabras, me di cuenta de que en este caso se confirmaba contundentemente el poeta americano, ya que lo que más me gustó de esa obra es lo que se perdería en la traducción...


FUENTE:
http://www.artezblai.com/artezblai/el-palimpsesto-o-el-arte-de-decir-casi-lo-mismo.html

CEDIPIEM busca traducir obras a lenguas indígenas

7.3.13
El reconocimiento a estas culturas a través de sus lenguas es algo que generará mayor identidad entre las comunidades.
  
CEDIPIEM busca traducir obras a lenguas indígenas
                 

Rafael Díaz Bermúdez, vocal ejecutivo del Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas del Estado de México (CEDIPIEM), informó que se está trabajando para ampliar el acervo bibliográfico de obras traducidas a las lenguas como el otomí y mazahua, en especial la Constitución Política del Estado y algunas obras clásicas de la literatura.

Esto último, afirmó el funcionario, generará identidad de las comunidades con el territorio que habitan, ya que se pretende reconfigurar la inserción social a través de la cultura indígena y la difusión de la importancia de sus lenguas.

Además, habrá cursos comunitarios en todos los municipios para que se promuevan lasllo social de los pueblos, esto en conjunto con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Entre estos cursos resalta la importancia de crear proyectos sustentables para mejorar la economía de las comunidades.


FUENTE:

jueves, 7 de marzo de 2013

Los secretos de traducir al chino, o dominar el arte de perder

 

6.3.13

Los traductores chinos buscan atrapar el significado, ya sea inventando no palabras nuevas sino directamente ideogramas nuevos o respondiendo a los juegos de palabras del original con juegos de palabras en chino. A continuación, dos anécdotas que indican que la traducción, además de un oficio, puede ser una enfermedad capaz de conducir al delirio.

ANOTACIONES. Entre un libro comentado y uno traducido, se completa el significado.

 
 
Dos de las películas en cartelera actualmente en China son películas sobre viajes. Una de ellas, "Perdidos en Tailandia", que ya se convirtió en la película más taquillera de la historia del cine chino, es una comedia de enredos centrada en la competencia entre dos compañeros de trabajo, cada uno con proyectos y éticas contrapuestas, pero embarcados en una misma carrera por ganarle de mano al rival. La otra es una mezcla de comedia y cuento de hadas, basada libremente en "Viaje hacia el oeste", una de las cuatro grandes novelas clásicas chinas, escrita en el siglo XV, que cuenta las peripecias de un monje, un cerdo y un mono en su peregrinaje por tierras míticas. La novela, a su vez, reformula en forma fantasiosa el viaje del monje budista Xuan Zang a la India, a comienzos del siglo VII, en busca del “pensamiento iluminador de tierras extrañas”.

La historia de Xuan Zang es la historia de un viaje y también de un proyecto de traducción que tiene un lugar clave dentro de la historia china. Nacido en Luoyang en 602, en época de la brevísima dinastía Sui, en el marco de una familia de rigurosa tradición confuciana, Xuan Zang se inició desde temprano en el estudio del budismo y ya a los 13 años ingresó en el templo Jingu. En el 618 se produjo el derrumbe de la dinastía Sui y Xuan Zang, con solo 16 años, tuvo que abandonar Jingu. Se dirigió primero a Chang’an, la capital de la flamante dinastía Tang, y de Chang’an a Chengdu, donde terminó de ser ordenado monje. Viajó por diferentes lugares dentro de China, consultando los textos budistas y aprendiendo de diferentes maestros. En el 629, descontento con la calidad de las traducciones que había encontrado en sus viajes, decidió ir a la India en busca de los textos originales. Tardó un año en llegar, a través de desierto y montaña, por las tierras de lo que son hoy Uzbekistán y Afganistán, y luego pasó 13 años visitando sitios de culto y estudiando en la Universidad de Nalanda. Cuando volvió a China, 16 años después, el emperador Taizong lo recibió en persona y ordenó la construcción de la Pagoda del Ganso Salvaje, para conservar los íconos y escrituras que el monje había traído de su viaje. Xuan Zang estableció un instituto dedicado a la traducción y se pasó el resto de su vida traduciendo y formando traductores.

Xuan Zang no fue el primer traductor del sánscrito al chino, pero el avance que produjo, tanto por la cantidad como por la calidad, no tenía precedentes. Antes de él, la calidad de los textos traducidos era tan mala como para motivar a Kumarajiva, un monje indio del siglo IV, a comentar que la traducción era como “arroz pre masticado: no sólo pierde su sabor original sino que también da ganas de vomitar." La contribución de Xuan Zang está, además, en la sistematización y en la formulación de una serie de principios para la traducción del sánscrito al chino, el más importante de los cuales era el wuzhong bufan: literalmente, “los cinco tipos de palabras que no se traducen”. Esto es, cinco tipos de palabras que elegía “no traducir”, entre las que se incluían palabras esotéricas, palabras con más de un significado, palabras sin equivalente en China (por ejemplo nombres de plantas), términos ya establecidos y de uso común, y palabras que sonarían menos impresionantes una vez traducidas.  Estas palabras, en lugar de traducirse, debían ser transliteradas fonéticamente. El principio opuesto al wuzhong bufan era el geyi, que consistía en la búsqueda de un término equivalente en chino. El problema con este principio es que, en el camino de salvar las diferencias entre las dos lenguas, podía terminar por asimilar y absorber toda diferencia. Es lo que sucedió con una de las primeras versiones de la Biblia en chino, donde la traducción de “El verbo” por el “El Dao”, una palabra de origen taoísta, corría el riesgo de tergiversar completamente el contenido del original.

El arte de perder
Hace poco en una cena alguien de la mesa me mostró en su celular una foto de una página de la flamante traducción china del "Finnegans Wake". Noté que sobre algunas palabras de la traducción aparecía a manera de sobretítulo la palabra original, lo cual me pareció como una confesión de que la traducción no alcanzaba a ser legible por sí sola. Dije, con la suficiencia del apresurado, que la traducción había fracasado, y mi comentario produjo de inmediato una risa que no entendí hasta que me explicaron, un instante después, que uno de los comensales, directamente en diagonal mío, era uno de los editores del libro. Para tranquilizarme, el editor se apresuró a chocarme amablemente el vaso mientras decía: “Yo también creo que fracasamos.” No en el plano comercial, claro. El libro, me comentó el editor, había agotado la tirada de 10 mil ejemplares, a menos de dos meses de su lanzamiento, y ya estaban pensando en la reedición.

La traductora, Dai Congrong, una egresada de la Universidad Fudan de Shanghai especializada en literatura inglesa e irlandesa, dedicó ocho años a la traducción de esta primera parte del "Finnegans wake". Antes de comenzar con la traducción en sí misma, pasó dos años buscando las referencias, alusiones y citas del libro, como una plataforma mínima de trabajo. Aunque es fácil imaginar la dificultad que implica la traducción de una obra en la cual casi el 50% de las palabras son palabras inventadas o neologismos, Dai Congrong al menos contaba con un antecedente importante dentro del chino: la traducción que Zhao Yuanren hizo de "A través del espejo", de Lewis Carroll. Zhao era un lingüista y musicólogo genial con un talento innato para los idiomas. Antes de los 18 ya había aprendido francés, alemán e inglés, además de varios dialectos chinos. Dominaba los idiomas rápidamente y en forma casi perfecta: unas horas estudiando un dialecto de la boca de un hablante local, en un tren, le alcanzaban para que al llegar lo confundieran por un nativo de esa ciudad. Zhao publicó la traducción de "Alicia en el país de las maravillas" en 1921 y luego, en 1938, reincidió con una traducción del "A través del espejo". Si había alguien con la capacidad para traducir al chino los juegos de palabras y el sin sentido de Lewis Carroll, ese era Zhao. Éste optó por aprovechar el potencial de la escritura china, inventando ya no palabras nuevas sino directamente ideogramas nuevos. Para buscar un equivalente en castellano, habría que pensar en palabras compuestas de letras inventadas. El resultado de este experimento fue un texto por momentos ilegible, pero lleno también de juegos gráficos y lingüísticos que a Lewis Carroll y Alicia quizás les hubiera divertido.

Dai Congrong estudió el trabajo de Zhao, pero su abordaje frente a la traducción de las palabras inventadas es diferente al de Zhao, al menos en el sentido de que no llega a inventar ideogramas nuevos. Por un lado, trata de responder a los juegos de palabras del original con juegos de palabras en chino. Por otro lado, consciente de “que un traductor es incapaz de agotar la cantidad y la riqueza de significados contenido dentro de cada palabra”, se apoya en las notas y en la superposición, en algunos casos, de la palabra original y la traducida. Como si esto fuera a poco, en letra más pequeña, aparecen otras opciones de traducción. Así, donde el original dice “nor avoice”, traduce como “no se escuchaba ningún sonido”, y al lado, en letras más chica “Nora Joyce”, a la vez que explica en la nota correspondiente el doble sentido del original. El resultado es algo que, como ella misma admite en el prólogo, “no es del todo ni una traducción ni un libro anotado”, o el libro de alguien que no ha dominado todavía el arte de perder.

Dai Congrong contó que un día, cuando ya llevaba varios años trabajando en la traducción, se quedó absorta mirando los pantalones de su hijo, llenos de palabras en inglés mal escrito, que le hicieron pensar en los juegos de palabras de Joyce.  También está convencida de Joyce mismo previó que ella traduciría el "Finnegans wake" y lo dejó registrado en clave en el texto. La prueba está, según ella, en una de las páginas donde aparecen, en forma separada, pero no a mucha distancia, las dos sílabas de su nombre: “Cong” y “Rong”. Estas dos anécdotas indican que la traducción, además de un oficio, puede ser una enfermedad capaz de conducir al delirio. Xuan Zang, Zhao Yuanren y Dai Congrong parecen compartir en ese sentido, más allá de la distancia temporal, los mismos síntomas.



FUENTE:
http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Los_secretos_de_traducir_al_chino-o_dominar_el_arte_de_perder_0_877712450.html

miércoles, 6 de marzo de 2013



AMSTERDAM SERA LA CIUDAD INVITADA A LA PROXIMA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Un río de palabras y expectativas


6.3.13

En la feria se presentará Narrar Amsterdam. Una ciudad a través de sus libros, con textos de Maarten Asscher, Gerbrand Bakker, Arnon Grunberg, Herman Koch y Cees Nooteboom, que llegarán a Buenos Aires. También habrá una antología de poesía y varias actividades.
 

Cees Nooteboom, novelista, ensayista y poeta, será uno de los visitantes ilustres.
 
 
Desde Amsterdam
El río Amstel es como una serpiente líquida que franquea la ciudad de la libertad, de los canales, de las bicicletas, de los libros, de las traducciones. “Cada holandés corre un riesgo de ocho en diez de caerse al agua algún día, con bicicleta y todo”, se lee en un fragmento de El regreso de Lupe García, de Carolina Trujillo, escritora uruguaya-holandesa que integra la delegación de escritores holandeses que desembarcará en Buenos Aires para la Feria Internacional del Libro, entre los que estarán Cees Nooteboom, Herman Koch, Arnon Grunberg, Maarten Asscher, Gerbrand Bakker, Jan van Mersbergen, Anne Vegter y Wouter van Reek. En esta 39 edición en ciernes, la ciudad invitada de honor será Amsterdam. La observación de Trujillo –se intuye– es rigurosamente verosímil; basta con una caminata de poco más de media hora para percibir que la caída no es la excepción a la regla. El turista de a pie, distraído y poco acostumbrado a la invasión de ciclistas, corre otro riesgo: el de ser atropellado, si anda con la mirada colgada en el travesaño de una colorida arquitectura que reclama detenerse en cada pequeño detalle, como esas casitas junto al agua donde tal vez persistan las huellas remotas de un hospitalario pueblo de pescadores. Amsterdam, esa camaleónica masa acuática de diseño cuasi medieval, con fachadas bellísimas del siglo XVIII que dejan al forastero boquiabierto, parece estar nadando siempre a orillas del pasado, inclinada sobre el presente, de cara al futuro.

En el horizonte inmediato de Amsterdam está Buenos Aires, otra lengua, idiosincrasia y cultura, depositarias de un ramillete de expectativas. Pieter Steinz, el director de la Fundación Letterenfonds, institución que promueve la literatura holandesa en el mundo, está haciendo un excepcional trabajo de hormiga junto a un equipo conformado por Victor Schiferli (a cargo de la ficción), Thomas Möhlmann (poesía), Agnes Vogt (literatura infantil) y Tiziano Pérez y Bas Pauw (programación de ferias y festivales literarios). Desde mediados de la década del ’90, un país con un idioma “marginal” dentro del concierto de las lenguas dominantes en la órbita del libro impreso ha devenido punto de referencia insoslayable para la industria editorial. La consigna es traducir, inyectar textos de todos los géneros y autores disponibles, ya sean clásicos o contemporáneos. La ciudad de los canales es una puerta de entrada mundial, una sólida y prestigiosa vidriera que consigue cultivar el “efecto contagio” a dos bandas: si a un autor equis lo traducen en holandés, muy pronto los alemanes, franceses, suecos, ingleses y belgas intentarán saber de qué se trata. Y obrarán en consecuencia, traduciendo a sus respectivos idiomas y multiplicando exponencialmente los itinerarios de un libro. Desde 2007 hasta el presente, hay más de 220 títulos de autores holandeses traducidos al español. En ese listado, por ejemplo, se encuentra un clásico indispensable: Discusión sobre el libre albedrío (respuesta a Martín Lutero) de Erasmo, publicado en una edición bilingüe por la argentina Cuenco de Plata en 2012. Y títulos infantiles del autor e ilustrador Wouter van Reek, un genio descomunal que revolucionó Twitter cuando se anunció su próxima visita a La Rural: El mirador de Pinzón, Pinzón y los inventos y Pinzón y la tormenta, editados por el sello argentino Adriana Hidalgo en la colección Pípala.

“¿Cómo un millón de personas?”, exclamó al unísono la laboriosa muchachada de Letterenfonds con esa multitud atravesada en la garganta, en una mirada acaso incapaz de calibrar en un primer golpe de vista la magnitud de la cifra. En Amsterdam viven unas 800 mil personas; una feria en el sur de América latina moviliza más habitantes que los que hay en esa ciudad. Al principio, cuando el experimentado equipo holandés empezó a bosquejar la programación para la 39 Feria de Buenos Aires –Filba, como la llaman ellos–, cuando la incluyó en su panorama vital junto con las ferias de Londres, Frankfurt, Beijing y Bologna, tuvo que digerir la cantidad de visitantes que circulan por el predio de La Rural durante veintiún días. “¿Qué les ofrecen?”, le preguntaron a continuación, sin salir aún del asombro, a Gabriela Adamo, directora de la Fundación El Libro. Lejos de desanimarse, el desafío de pensar un puñado de actividades para un público tan masivo fue un aliciente más en el camino. Y buscaron aliados editoriales como Bajo La Luna, Ediciones Del Zorzal, Eloísa Cartonera y Eduvim, la editorial cordobesa de Villa María, para editar y presentar Narrar Amsterdam. Una ciudad a través de sus libros, compilada por Micaela van Muylem y Victor Schiferli, con textos de varios holandeses que estarán en Buenos Aires: Maarten Asscher, Gerbrand Bakker, Arnon Grunberg, Herman Koch, Cees Nooteboom, Carolina Trujillo y Jan van Mersbergen, entre otros. La traducción de los poemas de Anne Vegter (1958), la única poeta que desembarcará en Buenos Aires, está incluida en la antología 50 Poetas de Amsterdam, que Eloísa Cartonera presentará en la feria. El clásico Delicias turcas, de Jan Wolkers, es otro de los títulos editados en cooperación con Del Zorzal, y Todo está tranquilo arriba, de Bakker, será publicado por Bajo La Luna.

Del 23 de abril al 13 de mayo, los holandeses desplegarán un arsenal de actividades en el Café Amsterdam, en el pabellón amarillo de La Rural. La programación está concebida para alimentar cruces entre escritores holandeses y autores argentinos como Hernán Ronsino, Diego Tatián, Ivonne Bordelois y Jorge Fondebrider, entre otros. El diseño de ese café moderno y minimalista esquiva los estereotipos de los puentes, los canales, los farolitos y toda esa tradicional iconografía asociada a Amsterdam. En ese espacio se exhibirá An Elephant Came by, una muestra que incluirá el trabajo de veinticuatro ilustradores holandeses, entre los que se destacan Annemarie van Haeringen, Marit Törnqvist y Dieter & Ingrid Schubert. La letra prolija de las cartas facsímiles de Vincent Van Gogh promete convertirse en pasión de fetichistas. Otro número puesto es la exposición con los mejores libros diseñados y publicados en Holanda.

“La ciudad es un libro para leer, el paseante es el lector –plantea Nooteboom en uno de los textos de Narrar Amsterdam–. Puede empezar en cualquier página, ir y volver en el tiempo y el espacio. Puede que el libro tenga un comienzo, pero aún falta mucho para su final.” Buenos Aires quiere leer a Amsterdam. Y viceversa. El paseo, enhorabuena, recién comienza.


FUENTE: