miércoles, 27 de febrero de 2013


Dar a luz sin comprender a nadie
27.2.13

Una de las servidoras del servicio de traducción al momento de comunicar a una traductora a un cliente de un centro de atención a mujeres.
Una de las servidoras del servicio de traducción al momento de comunicar a una traductora a un cliente de un centro de atención a mujeres. (swissinfo)



Traducción telefónica simultánea

Parturienta y partera no hablan el mismo idioma en momentos en los que comprenderse es apremiante. Desde hace dos años, un servicio telefónico de traducción hace más sencilla la tarea en el hospital en situaciones como esta.

El parto está por ocurrir. La mujer embarazada solo habla árabe. Desde la sala de partos, una llamada telefónica localiza a Inaia Noureddine a media noche, traductora de raíces libanesas y que trabaja desde hace un año en el Servicio Telefónico Nacional de Traducción.

“Pude percatarme de cómo se sentía esta madres en el hospital, al no comprender ni una sola palabra de lo que se le decía. Estaba agradecida por esta atención que pudimos ofrecerle. Pudo calmarse y yo pude acompañarla en el teléfono”, explica Noureddine.
 
“En la cultura árabe no es común que el padre esté presente en el nacimiento de su hizo”, agrega la traductora. Sin embargo, tal vez más esencial fue su participación al respaldar el trabajo de la partera del hospital, que solo así pudo  concentrase totalmente al nacimiento.
 
Así como la voz de esta traductora se sumó repentinamente a las tareas de parto en el hospital, así también  terminó súbitamente su tarea, sin enterarse de más detalles del nacimiento.

 

Entre la vida y la muerte


Las clínicas psiquiátricas también ocupan estos servicios cuando reciben pacientes con características suicidas.
 
“Traducimos en situaciones de emergencia, hospitales de todo tipo, consultorios, farmacias, clínicas privadas, oficinas gubernamentales, bomberos, puestos de policía y cárceles”, indica Sanja Lukić, directora del servicio nacional telefónico de traducción, dependiente de la organización zuriquesa dedicada a asuntos de inmigración, AOZ.
 
Este organización trabaja bajo mandato de la Oficina Federal de Salud desde hace casi ya dos años para ofrecer personal cualificado en traducir vía telefónica del alemán, francés e italiano (tres idiomas nacionales suizos) a otros 50 idiomas, y viceversa.
 
Para las doce lenguas extranjeras más comunes hay suficiente oferta, sin embargo, “para idiomas menos comunes se necesita a veces de más tiempo para conseguir al traductor”, explica Sanja Lukić. 
 
A veces se trata de intervenciones en conversaciones muy emocionales. Estos 300 traductores tienen el deber de mantener en secreto las informaciones conocidas durante sus intervenciones.
 
Además, para su tarea poseen un permiso especial de traducción intercultural o un certificado de interprete, además de recibir formación específica para la traducción telefónica.
 
Aquel que demanda su trabajo, paga 3 francos por minuto.
 
Uno de los hospitales que también emplea este servicio es el de Solothurn (cerca de Berna). El gobierno cantonal asume los gastos.
 
“En situaciones de emergencia es genial”, indica Gudrun Hochberger, directora de atención al paciente.

“Algunas personas tienen sus reservas de la traducción telefónica, pero uno vez que se utiliza el servicio, se convence de su utilidad y el profesionalismo de los traductores”.

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Servicio Telefónico Suizo de Traducción


El Servicio Telefónico Suizo de Traducción se contacta bajo el número 0842 442 442 (marcado en el interior helvético). Los operadoras hablan alemán, francés e italiano y conectan las 24 horas del día con traductores en doce idiomas: albanés, araba, bosnio, croata, serbio, italiano, kurdo, portugués, ruso, somalí, español, tamil, eritreo y turco.
 
La llamada se cobra a 3 francos por minuto (con un límite mínimo menor de 30 francos por llamada, equivalente a 10 minutos de conversación).




Versión Completa:

FUENTE:

Una lección incompleta, “Pro traductores”

27.2.13

Siempre he visto en los traductores a los grandes diplomáticos de la literatura; pues, desde las embajadas de sus traducciones, representan las palabras del autor traducido. La labor que realizan no es baladí ni secundaria, ya que de sus buenas gestiones depende la difusión mundial de un texto y, en consecuencia, el acceso de un autor al panteón de los universales. Un Cervantes o un Shakespeare no serían lo que ahora son si sus letras se hubiesen circunscrito a los lectores/oyentes de sus respectivas lenguas vernáculas: los lectores de español nos hubiésemos perdido a Hamlet; los ingleses, el Quijote; y los rusos, que no podrían compartir La muerte de Ivan Illich con el resto del planeta, no tendrían acceso ni a las dudas del príncipe danés ni a las locuras del hidalgo español. Solo gracias a ese inmenso e intemporal equipo de traductores, envueltos en un manto filantrópico, ha sido posible establecer todas las líneas de conexión necesarias para que un número ingente de obras literarias terminen formando parte del patrimonio creativo y estético de la Humanidad de todos los tiempos.

¿De quién es el mérito de que me desternille leyendo La conjura de los necios? ¿De John Kennedy Toole? Por supuesto que no. El mérito es de J.M. Álvarez Flórez y Ángela Pérez, sus traductores. Si hubiese leído (o intentado leer) la novela en su idioma original, ¿hubiese captado, dado mi paupérrimo conocimiento de la lengua inglesa, algo de la grandiosa figura del Ignatius J. Reilly que descubro con la versión en español? Los traductores han reescrito el libro. ¡Ojo! No han sustituido unos significantes por otro, no se han ceñido a una suerte de literalidad muy efectiva cuando deseas expresar ideas tan profundas como “hola, me llamo X y vivo en Y”; no, ni muchísimo menos, ellos han vuelto a escribir la novela: el código original ha sido reelaborado con minuciosidad para que el producto final se adecúe al nivel donde mi código es más profundo, complejo y abstracto, la lengua poética.

Quizás alguien apunte ahora que sin John Kennedy Toole, La conjura de los necios no sería tal; pero me veo en la obligación de aclarar que el norteamericano compuso A confederacy of dunces, y que “ese libro” no lo he leído. El libro que conozco y que he disfrutado se llama La conjura… Si no hubiese sido traducida la novela, sin duda alguna que desconocería la obra y, en consecuencia, para mí no existiría el texto de Toole.  Es más: la obra de Toole existe para mí porque la he leído y he gozado al máximo con su lectura, la he interiorizado y he proyectado toda mi concepción estética en sus páginas igual que si hubiese sido un texto cervantino o uno del divino García Márquez. Cualquier análisis que haga sobre el estilo de Toole es mentiroso, pues debo hacerlo sobre la creación de sus traductores al español.

Un traductor es otro escritor. Su actitud ante el texto y su adhesión hacia el universo original deben ser, por un lado, las de un escritor y, por el otro, las de un “diplomático”: es esencial que tu sentido estético y creativo esté presente, pero es fundamental que no trastoques la voluntad sobre la que germinó la obra. Por eso, suele haber entre los mejores traductores literarios muchos escritores de renombre que, además, han sido filólogos excepcionales; pienso ahora en Fray Luis de León, Dámaso Alonso, etc.

Una consigna clave: acerca la palabra desconocida, pero no alejes el mensaje; edifica un mensaje sólido, pero no destruyas sus pilares. En el fondo, ¿a quién quiero engañar? Un traductor, además de un diplomático, es un apóstol. De ahí que su misión merezca ser considerada más allá de los simples límites editoriales en los que suele deambular: compartiendo, en ocasiones, el mismo nivel que los maquetadores o diseñadores gráficos.

Todos los que publicamos libros y somos incapaces de salir de los márgenes de nuestra lengua, aspiramos a que nos traduzcan porque deseamos que se expandan nuestros textos; pero, en el caso que me ocupa, siempre he tenido un temor oculto a encontrarme con alguien que declare su interés por trasladar a otra lengua lo que cuento en la mía. No le puedo negar que lo haga como no puedo evitar mis miedos, que no pasan tanto por que la traducción sea mala (puesto que, cuando eso sucede, se puede acudir a la versión original), sino porque sea tan buena que, atentos a lo que he expuesto en este texto, sirva para demostrar que mi evidente falta de talento ha quedado a salvo gracias a la excelente labor de reescritura de mi traductor. Con el tiempo, acabaría por no escribir para que se lea en mi lengua, sino para que se traduzca en otras, puesto que vería en estas traducciones la salvación de ese ego escritor que en mi idioma no habré sabido defender.

Y un cínico me diría: “bueno, ¿y qué?”.


FUENTE:
http://www.infonortedigital.com/portada/component/content/article/15-opiniones/20536-una-leccion-incompleta-pro-traductores
Gaos Schmidt destaca traducción de Rubén Bonifaz Nuño

26.2.13

La doctora universitaria participó en una mesa redonda en honor al fallecido maestro como parte de la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería.



El maestro Rubén Bonifaz Nuño creó un sistema de traducción único, toda una metodología para poner al alcance de los lectores comunes en español, y de los estudiosos del tema, la vasta obra de los autores clásicos, latinos y griegos, aseguró hoy aquí la doctora Amparo Gaos Schmidt. 

Al participar en la mesa redonda que pidió prestado el nombre al clasicista, poeta y traductor Rubén Bonifaz Nuño (Córdoba, Veracruz, 12 de noviembre de 1923-Ciudad de México, 31 de enero de 2013), al lado de José David Becerra (Hugo Gutiérrez Vega no pudo asistir) la universitaria elevó la voz para decir:

"Tengo el honor de poder decir, con mucho orgullo también, que cultivé con el maestro Bonifaz Nuño una entrañable amistad, la cual se inició hace 50 años, cuando lo conocí y se consolidó al trabajar juntos en diversos proyectos en materia de traducción, su gran pasión que muy pronto me supo transmitir", aseguró durante la  mesa redonda, organizada por la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el Salón Manuel Tolsá del Palacio de Minería en esta ciudad, donde se lleva a cabo la XXXIV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), congregó a un puñado de amantes de la obra de Bonifaz.

La doctora Gaos Schmidt habló más adelante de las razones por las que conoció tan bien al traductor recientemente fallecido y, consecuentemente, el método que desarrolló para alcanzar la excelencia en las traducciones, numerosas por ciento, que hizo para beneficio de las muchísimas generaciones de alumnos que formó.

"Trabajar 50 años con él fue uno de los mayores beneficios que he tenido en mi vida Una experiencia formativa que me generó muchos beneficios como persona y como profesional" , añadió la doctora, quien recordó a Bonifaz Nuño con la calidad humana para estar siempre dispuesto a escuchar a quien se lo pidiera.

La ponente mencionó que lo recuerda también como el "visionario" del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIF) de la UNAM y como el maestro que durante 40 años fue el procurador de la biblioteca más importante de autores griegos y latinos, Sin embargo, "el tiempo fue minando su salud hasta acabar con él" , dijo.

Recordó con evidente tristeza que primero, el oído del maestro fue perdiendo claridad. Luego, paulatinamente, el sentido de la vista se fue haciendo débil y más adelante, las piernas perdieron la fuerza para postrarlo cada vez más tiempo en una silla. No obstante, pasó mucho tiempo para que él dejara de producir.

Sordo, casi ciego, inmovilizado de sus piernas, Rubén Bonifaz Nuño suplió, a pesar de todo, esas carencias físicas con su inquebrantable voluntad de trabajar en favor de la traducción de los clásicos latinos y griegos, "porque su deseo era que el mayor número de lectores tuviera acceso a esas maravillas literarias" .

En la mesa también estuvo el especialista José David Becerra, quien mencionó que en los días cuando se integró el programa de actividades académicas de la Feria, el maestro aún vivía. "¡Qué feliz se habría sentido el maestro aquí, al participar y compartir su enorme conocimiento!", concluyó.


FUENTE:
http://www.eluniversalveracruz.com.mx/veracruzanos-personajes/2013/gaos-schmidt-destaca-traduccion-de-ruben-bonifaz-nuno-17955.html
Profesionalizar la traducción
 
14.2.13
 
 

Rasheny Lazcano, gestor de proyectos editoriales de Ediciones del Ermitaño, comentó que la mayoría de las traducciones que se hacen no son malas, pero tienen poca sistematización, tanto en la escritura como en la edición final, es por ello que lo novedoso del convenio que firmó el sello que representa con el Centro Académico y Cultural San Pablo, radica en que se concretará un proyecto integral.

"No solo maneja la creación de antologías y traducción, sino que viene acompañado de talleres, profesionalización de traductores, lecturas en voz alta, publicación en periódicos locales de ciertos textos, talleres de lecto-escritura. Son libros monolingües, al hacer libros bilingües se demerita un poco la lengua nacional indígena que traduces".

Lazcano mencionó que esta colaboración se dio por la necesidad de un aliado en Oaxaca para que apoyara a la editorial en la distribución y para acercarnos lo más posible a las comunidades.

"Elegimos estas lenguas, ya conocíamos a los hablantes, la mayoría traductores. Las comunidades estaban pidiendo básicamente el contenido. Buscamos traducir otras lenguas, las obvias son el maya, el náhuatl y el suave. Queremos encontrar a los traductores idóneos, eso es importante, encontrar hablantes de las lenguas que estén comprometidos con la traducción, antología o el tipo de literatura, para que tengamos un producto de calidad al final".

TRADUCTORES
Tonatzin Diaz, del mixe de Tlahuitoltepec
Yásnaya Aguilar, mixe de Ayutla
Víctor Cata, zapoteco de la planicie costera
Celerina Sánchez, mixteco de la zona alta

LA FRASE
"Ofrecer literatura universal a las comunidades ayuda mucho a la creación de nuevos lectores y escritores en lengua indígena. Nacimos leyendo literatura universal en nuestra lengua materna, por derecho constitucional ellos tienen el mismo derecho a tener los mismos contenidos en su lengua materna y no los hay."


FUENTE:
http://www.noticiasnet.mx/portal/oaxaca/137620-profesionalizar-traduccion

De traducciones

13.2.13

Hace unos días vi por fin “La Fortaleza Escondida”, una de las películas de Akira Kurosawa que aún no había conseguido. Y como resulta obvio que la traducción del japonés que ofrecen los subtítulos es muy simple, volví a sentir la frustración de no saber qué es lo que los personajes —y sobretodo el samurái que encarna Toshiro Mifune— están diciendo exactamente.

Es el eterno dilema, tan obvio en la literatura pero presente también en el cine y la televisión: con las traducciones cambian las palabras y las expresiones, cambia incluso el ritmo —y a veces más. 

Mi experiencia más dramática tiene qué ver con “Anna Karenina”. Hace diez años decidí leerla, y me di tiempo de buscar diferentes ediciones. Encontré una en la biblioteca pública de Salamanca, otra en la biblioteca de la Facultad de Letras, dos en diferentes librerías, y otra a la venta en un kiosko de periódicos.

Para mi sorpresa, el célebre comienzo de la novela de Tolstoi era distinta en las cinco ediciones. En cuatro la idea era correcta pero la redacción notoriamente diferente. En la del kiosko, en cambio, el sentido era un fantástico remix posmoderno del original: “Todas las familias infelices son iguales, en cambio las felices son todas parecidas.”

De haber seguido leyendo, probablemente habría encontrado que quien se arroja a las vías del tren no es Anna, sino su amante Alexei Vronsky.

El nombre del traductor, por supuesto, no aparecía en ninguna parte. Lo que me hizo pensar que el eterno reclamo de los traductores de que su nombre aparezca en la portada, debajo del nombre del autor, no está tan desencaminado. Ponerlo ahí no sólo reconocería su trabajo, sino que les haría sentir la responsabilidad de lo que hacen. Quizá, si su nombre estuviera tan expuesto, se esforzarían más.

Pero el problema de las traducciones va a peor. Al deseo de ahorrar gastos, se añade la creciente complejidad de las películas y las series de televisión. Hasta hace unos años su vocabulario y expresiones era bastante estándar, una especie de lenguaje franco hollywoodesco. Ahora, con tramas situadas en guetos urbanos y subculturas, el caló es imposible de traducir. Y no ayuda que en esta industria el respeto por la labor del traductor sea aún menor que en la literatura.

¿Qué hacer? La peor solución la han encontrado en España, donde la mayoría de las películas y las series se ofrecen no sólo dobladas, sino en clave ibérica. Estos trae consigo varios problemas. Al Pacino habla igual que el papá de McGyver, porque los dobla el mismo actor. George Clooney usa expresiones callejeras madrileñas, y —al igual que Meryl Streep— habla como si hubiera nacido en el vecino barrio de Chamberí. Y los drug dealers de “The Wire”, cuyo caló del bajo Baltimore necesita traducción incluso para los estadounidenses, son trasladados a la jerga de los camellos locales, con lo cual se pierde un tercio de la actuación y la mitad de la riqueza cultural.

Fuera de estos horribles extremos, y a menos que aprendamos inglés —a final de cuentas por ahí nos llegan la mayoría de las ficciones que consumimos— no hay solución buena sino tan sólo menos mala. 

Dependemos y seguiremos dependiendo de los traductores. Buenos o malos, es difícil entender a las personas que prefieren no leer ni ver obras traducidas, razonando que no son las originales. Pierden de vista que las buenas ficciones usan tantos recursos para transmitir cosas, que sobreviven a sus traductores —salvo casos meritoriamente desastrosos.


FUENTE:

¿Internet empobrece el español?

12.2.13

Fundéu BBVA lanzó el primer manual para usar correctamente el español en la red. La escritura se está adaptando a las nuevas realidades y el uso de “q” en vez de “que” es parte de la transición.




¿Los nuevos medios empobrecen el español? Esa es la pregunta que se hacen académicos cuando ven abreviaciones como “xq” en lugar de “porque”, “q” para decir “que” o “msj” en vez de “mensaje”.

Sin embargo, durante el lanzamiento del primer manual que hace recomendaciones sobre el uso del español en internet (“Escribir en internet. Guía para los nuevos medios y las redes sociales”), elaborado por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), la duda se resolvió.

Para Fernando Ávila, delegado para Colombia de Fundéu, “el idioma no se está empobreciendo por culpa de los medios digitales. Nunca en la historia los jóvenes habían escrito tanto”.

Víctor Solano, experto en nuevos medios, asegura que “si se escribe breve, se tiene más éxito. Con la simpleza y la síntesis hay mayores probabilidades de que se enriquezca el español”.

Markus Steen, asesor de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), reconoce en el libro que la brevedad es la norma general en los chats: “se abusa de abreviaturas y contracciones, se emplea una gramática más despreocupada y hasta se olvidan las reglas de puntuación y acentuación”. Sin embargo, asegura que “la economía del lenguaje en internet no se debe entender como ignorancia, sino como adaptación de la escritura a nuevas realidades”.

Por eso, la Fundación del Español Urgente plantea en el libro, elaborado por 40 expertos del idioma, una serie de normas que permitirían a los internautas hacer un mejor uso del español en redes sociales y mensajería instantánea.

Para enviar correos electrónicos recomiendan que la prisa o el envío desde el móvil no deberían ser una excusa para descuidar la ortografía. Además, señalan que no se debe abusar de los correos masivos para que los contactos no los consideren ‘spam’.

En el caso de herramientas de mensajería instantánea, como sms y WhatsApp, el libro recomienda evitar escribir oraciones enteras en mayúsculas: “en internet, chats y foros equivalen a gritar”. Asimismo, emplear abreviaturas en exceso confundan al interlocutor y omitir artículos, conjunciones, adverbios y preposiciones puede malinterpretar el mensaje. “La simplificación del lenguaje tiene un límite claro: se aplica mientras no se distorsione el mensaje”.

 

Uso del español en medios digitales

Los medios de comunicación no se salvaron de las críticas. Durante la presentación del libro, Fernando Ávila realizó un diagnóstico del uso del español en diarios, emisoras y canales de televisión colombianos y encontró que existe una tendencia a escribir en inglés palabras que tienen traducción al español: “¿por qué escribimos pony, penalty o bluejean si hay una forma correcta en nuestro idioma?”.

Las imprecisiones geográficas también son comunes: “por ejemplo, una vez leí una noticia en la que mencionaban que Girardot era un municipio del Tolima”.

Según Ávila, es incorrecto decir “las siete plagas de Egipto”, porque fueron diez; lo mismo sucede al referirse a “latinos” como habitantes de América Latina, cuando de origen latino también son los portugueses, españoles, franceses, rumanos y romanos.

Víctor Solano agregó que “la escritura en Internet nos hace pensar que los periodistas no escribimos con punto final, sino con punto seguido, porque los ciudadanos continúan elaborando contenidos mejores que los nuestros e incluso, pueden llegar a hacer revoluciones”.

 
FUENTE:

lunes, 18 de febrero de 2013

Humberto Ak’abal: “Soy dos poetas en una persona”

 
 
 
La voz del poeta maya-quiché Humberto Ak’abal es un testimonio auténtico de la cultura viva de su pueblo. También los lectores de habla alemana aprecian el valor universal de su literatura indígena.
 
En entrevista con DW, Ak'abal cuenta que no fue fácil abrirse caminos en Guatemala para publicar sus textos en quiché, porque, en el marco de la discriminación de los pueblos indígenas, era considerado vergonzoso expresarse públicamente en una lengua originaria.

Sin embargo, “El animalero” (1990), su primera colección de poemas, tuvo un éxito inmediato y sobre todo su segundo libro, “Guardián de la caída de agua” (1993), llamó la atención del público latino y europeo y le valió el premio “Quetzal de Oro APG” al mejor libro del año por parte de la Asociación de Periodistas de Guatemala.


Ya en 1998, el mundo de habla alemana le abrió las puertas a Ak'abal. 
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Ya en 1998, el mundo de habla alemana le abrió las puertas a Ak'abal.

Durante su primera visita a Europa, en 1994, Humberto Ak'abal conoció a quien sería su futuro traductor al alemán, Erich Hackel, a quien le une una estrecha amistad. Cuatro años más tarde, el mundo de habla alemana le abrió las puertas a su poesía. Ya en 1998, la editorial alemana de la Cooperativa de Dürnau, así como la editorial suiza “Unionsverlag” publicaron sus primeros poemarios en lengua germana: “Blätter und Mond” (Hojas y luna) y “Trommel aus Stein” (Tambor de piedra), respectivamente.

En 2005, apareció la antología “Das Weinen des Jaguars” (El llanto del jaguar) de la editorial austriaca “Thanhäuser”. En declaraciones a DW, representantes de la editorial alemana y suiza destacaron la indiscutible calidad de la literatura de Ak'abal, independientemente del idioma u origen del autor.


“Soy dos poetas en una persona”
Desde un principio, y sobre todo por falta de personal calificado, el poeta tradujo sus propios textos del quiché al castellano. “Creo que soy dos poetas en una persona. Primero fue un poco temeroso hacer este arriesgado trabajo, pero a medida que lo he estado ejercitando he adquirido seguridad, y cada vez me siento más bilingue”, comenta.

Desde los años 80 del siglo XX, en el continente latinoamericano se ha venido gestando un movimiento literario de reivindicación de las lenguas originarias. No obstante, hasta la fecha, Ak'abal es el único autor indígena contemporáneo, cuya obra se ha traducido al alemán. El guatemalteco se muestra sorprendido positivamente de que ésta haya sido tan bien recibida, “porque el problema de la traducción muchas veces restringe algunas ideas o conceptos que están vertidos en los textos”. En general, la escasa presencia de autores indígenas en Alemania se debe a la ignorancia de su trabajo y no a su calidad.



Ak'abal: “La idea es que mi propia gente pueda verse reflejada en mi trabajo, entonces estoy siendo fiel a mi cultura.”
Ak'abal: “La idea es que mi propia gente pueda verse reflejada en mi trabajo, entonces estoy siendo fiel a mi cultura.”
 

La poesía del autor maya gira alrededor de la naturaleza de su región, así como de temas universales, como el amor, la vida y la muerte, pero vistos desde su cultura. Para comprender esas expresiones propias de la cultura quiché, el traductor Erich Hackel viajó a Guatemala al pueblo de Ak'abal, donde se familiarizó con su modo de vida. Así le fue posible encontrar las palabras precisas en alemán para sus traducciones o, por lo menos, acercarse lo más posible a ellas.


Literatura auténtica vs. folklorismo
En su lírica, Ak'abal fusiona el ritmo que heredó de sus abuelos marimbistas con el amor por la palabra, transmitido por sus abuelas que fueron contadoras de cuentos. “La idea es que mi propia gente pueda verse reflejada en mi trabajo, es lo que llamo la prueba de fuego. Si ellos se reconocen, estoy siendo fiel a mi cultura, de lo contrario caería en el folklorismo.”

El libro Tejedor de palabras fue premiado con el Premio Continental Canto de América, de la UNESCO.
El libro "Tejedor de palabras" fue premiado con el Premio Continental Canto de América, de la UNESCO.


La autenticidad de su literatura ha conquistado a un creciente público nacional e internacional. El Premio Continental Canto de América, de la UNESCO, y el Premio Internacional de Poesía Blaise Cendrars de Neuchatel, Suiza, son solo algunos de sus galardones. No obstante, fiel a su persona, en 2003, declinó el Premio Nacional de Literatura de Guatemala a causa de las declaraciones racistas del epónimo Miguel Ángel Asturias. Ak'abal se distanció claramente de la teoría racista de Asturias de que los indígenas son los responsables del atraso de Guatemala y que había que “cruzarlos forzadamente para renovar su sangre”.


Lectores alemanes esperan a Ak'abal
Actualmente, Humberto Ak'abal cuenta con más de treinta libros de poesía y antologías, así como varios reconocimientos como el Diploma Emeritíssimum de la Universidad de San Carlos de Guatemala y la condecoración "Caballero de la Orden de Artes y Letras" del Ministerio de Cultura de Francia.

Sobre su proceso creativo comenta: “Nunca sé qué voy a escribir, hay días que no escribo nada y me entra una angustia, pero cuando de pronto me brota una idea o un sentimiento y comienzo a darle forma escrita, me siento bien. Mi vida no ha sido fácil. Sin embargo, finalmente puedo sentarme a escribir y eso es realmente un motivo de gran satisfacción”.

El interés del mundo germanohablante por el poeta maya-quiché no ha declinado. Ak'abal reveló a DW que actualmente está en pláticas con una editorial alemana interesada en publicar una obra inédita suya. Al concretarse este proyecto, el autor visitará Alemania en 2013 para promocionar su nuevo libro.



FUENTE:
http://www.dw.de/humberto-akabal-soy-dos-poetas-en-una-persona/a-16606104