martes, 23 de julio de 2013

Se requieren traductores legales en la Huasteca

22.7.13


San Luis Potosí, SLP.- El diputado Filemón Hilario Flores señaló que es urgente reforzar el tema de Traductores Indígenas, ante el inicio del nuevo Sistema Penal Acusatorio en San Luis Potosí.

El legislador señaló que se requiere mejorar el presupuesto que se destina para la contratación de traductores indígenas en la Zona Huasteca, a fin de que  puedan dominar la lengua de las comunidades indígenas y de esta manera garantizar el acceso a la justicia.

 “Nos faltan muchos traductores y es importante que en los juicios orales haya Ministerios Públicos y Jueces que puedan dominar la lengua materna que es el náhuatl”, expresó.

Manifestó que es necesario tener en San Luis Potosí traductores certificados, que puedan ser una garantía para defender los intereses indígenas en todos los ámbitos, sobre todo en los asuntos de carácter penal.

Dijo que por ley es obligatorio que existan traductores, por lo que el tema ya es analizado en la Comisión de Asuntos Indígenas del Congreso del Estado, y mencionó  que con estas acciones pretenden garantizar a los indígenas potosinos, la asistencia en todo los procedimientos judiciales, de intérpretes y traductores.

FUENTE:
http://www.planoinformativo.com/nota/id/270130

domingo, 14 de julio de 2013

La Escuela de traductores de Toledo
fue un invento de moros y judíos

11.7.13


Muchos están convencidos de que la Escuela de Traductores de Toledo fue producto de la España musulmana, con la inestimable cooperación judía.
 
Situémonos. Año 1100. Han pasado cuatro siglos desde la invasión musulmana. Los cristianos han recuperado ya hasta la línea del Tajo. La España cristiana, tanto en Castilla y en León como en Aragón y en Barcelona, es una sociedad pujante, inquieta, que compensa su escasez demográfica con una enorme vitalidad, pero es también una sociedad rudimentaria, de cultura muy limitada, después de que la invasión árabe asolara el mundo visigodo.
 
Enfrente está la España mora, ahora en plena crisis, ya incapaz de recuperar lo perdido, pero cuya civilización se ha beneficiado de la gran extensión del islam, incorporando conocimientos traídos de todo el viejo mundo, desde el ámbito grecolatino hasta Persia y Babilonia.
 
El poder cristiano, ascendente, desea ese saber: reyes y obispos son conscientes de que el conocimiento, la ciencia, son imprescindibles para consolidar su liderazgo. Por eso decidirán traducir las obras que los moros atesoraban. Y esa decisión tiene un nombre propio: Bernardo de Sauvetat, monje cluniacense de origen gascón, arzobispo de Toledo.
 
¿Por qué había tantas obras clásicas en Al-Andalus? Hay que remontarse a la época final del imperio romano: fue entonces cuando buena parte de la sabiduría grecolatina se tradujo al siríaco, precisamente en Siria. Siglos más tarde, esas obras se verterían al árabe. Así llegaron a las grandes bibliotecas califales de Córdoba, de donde pasarían a su vez a Toledo. Todo ese saber sufrió los violentos vaivenes de la vida cultural bajo el poder musulmán: califas como Alhakén II construyeron bibliotecas portentosas, pero caudillos como Almanzor se dedicaron a quemar libros; los reinos de taifas, aunque sustancialmente corruptos, estimularon mucho la creación cultural, mientras que el régimen almorávide, por el contrario, persiguió a los creadores con saña fundamentalista so pretexto de heterodoxia.
 
Toledo cayó bajo las banderas cristianas antes de que llegaran los almorávides. Allí, en la vieja ciudad del Tajo, había gran cantidad de libros. Estas obras eran, en su mayor parte, de materias científicas, disciplina en la que la civilización árabe poseía anchos conocimientos, tanto importados como propios. Había textos judíos, textos arábigos, textos persas… Y además, en Toledo, después de la conquista, había mozárabes que conocían el árabe y el romance, y judíos que conocían el hebreo, y clérigos que podían traducir del romance al latín. Era posible, en fin, verter en provecho propio todo aquel conocimiento.
 
Dejemos claro algo importante: jamás hubo propiamente una escuela de traductores, una institución que se llamara así. Los traductores no estaban en un sólo lugar y, frecuentemente, ni siquiera se conocían entre ellos. El nombre de “escuela” se atribuyó posteriormente a su trabajo. Tampoco fue un fruto de la convivencia de “tres culturas”, como se suele decir. No, no: fue iniciativa del poder cristiano, y por particular empeño del arzobispo de Toledo.
 
¿Cómo se organizaba el trabajo? Mediante una cadena de traducciones sucesivas. El arzobispo encargaba a los mozárabes de Toledo, cristianos que entendían el árabe, las traducciones del árabe al romance (el castellano antiguo), y los clérigos de la catedral toledana, que conocían el latín, traducían del romance al latín. Igualmente, los judíos de Toledo traducían del árabe al hebreo y del hebreo al latín. Hubo, pues, muchos traductores, muchas traducciones y un efectivo trasvase de la cultura acumulada por el islam medieval a la civilización cristiana.
 
Conocemos a algunos de esos traductores: el mozárabe Domingo Gundisalvo, el judeoconverso Juan Hispalense, el italiano Gerardo de Cremona, el escocés Miguel Scoto. También sabemos qué se traducía: todo Aristóteles, Platón, Tolomeo, Euclides; la metafísica de Avicena, la astronomía árabe, la Fons Vitae de Avicebrón… El 47% de las obras traducidas eran de cálculo y cosmología; el 21%, de filosofía; el 20%, de medicina; un 8%, de religión, física y ciencias naturales, disciplinas que en esta época es difícil deslindar; sólo un 4% de las traducciones se ocupaba de alquimia y ciencias ocultas.
 
De manera que la llamada Escuela de Traductores de Toledo, que en realidad no era una escuela, fue una gran aventura del conocimiento promovida por los reyes cristianos y por los obispos de la Reconquista. Fueron ellos quienes enriquecieron la cultura occidental al incorporar los conocimiento que los árabes habían conservado y también sus nuevas aportaciones. Eso pasó en la España medieval. Una España que no fue un mestizaje de “tres culturas”, sino una sociedad compuesta, plural, pero bajo la hegemonía incuestionable de la cultura cristiana. 


FUENTE:
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/cultura/escuela-traductores-toledo-un-invento-moros-y-judios-20130711

VIII Encuentro de Escritores y Traductores
en Castrillo de los Polvazares

11.7.13

Las jornadas contemplan reuniones de trabajo en las que participarán escritores, traductores y profesionales de las letras.

Los Encuentros de Escritores y Traductores en Castrillo de los Polvazares ofrecen, desde hace ocho años, un foro a escritores españoles, a traductores procedentes de toda Europa, a editores, agentes culturales y representantes de fundaciones, con el objetivo de ajustar y difundir traducciones de obras literarias escritas en español o en las lenguas cooficiales de España a las principales lenguas europeas, promocionando así también la lectura en general.

Las jornadas contemplan reuniones de trabajo en las que participarán escritores, traductores y profesionales de las letras que mantendrán coloquios y debates sobre proyectos de traducción en curso concernientes a la obra de los dos escritores invitados este año, Antonio Gamoneda y Manuel Rivas.
 
Como  hilo conductor del programa de esta octava edición de 2013, se puede destacar que su primera parte estará centrada en la prosa autobiográfica de Antonio Gamoneda (“Un armario lleno de sombra”, del que serán presentadas y contrastadas traducciones al inglés, francés, alemán, neerlandés y gallego), mientras que la segunda – según la misma fórmula de trabajo – se ceñirá a  textos recientes de Manuel Rivas de “As voces baixas”/”Las voces bajas” también centrados en la memoria.
 
Este año se ensaya una fórmula completamente novedosa al vincular el Encuentro de Traductores y Escritores en Castrillo de los Polvazares una Escuela de Verano de Traducción en Astorga – ambos con el apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España - Secretaría de Estado de Cultura (Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro, Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas) y del Ayuntamiento de Astorga –, pero ésta con el estatuto de Curso Extraordinario de la Universidad de León y en codirección con la catedrática de la ULE Isabel Cantón Mayo).
 
Eeste curso académico a celebrar en la Biblioteca Municipal de Astorga está abierto no sólo  a estudiantes y jóvenes traductores, sino también a quien se sienta atraído por el mundo de la traducción (sea literaria o técnica) y que busque un complemento a su formación o ejercicio profesional.
 
Además de coloquios y conferencias con los escritores y traductores internacionales reunidos en Castrillo, la Escuela de Verano de Traducción en Astorga contempla igualmente talleres de escritura creativa, de textos fílmicos y sobre las herramientas digitales del traductor, todo una gran novedad. Además habrá talleres de traducción del alemán, francés e inglés al español, así como del español al alemán. Con la Escuela de Verano, por tanto, se ha ampliado el perfil de los destinatarios del curso que, por primera vez, serán primordialmente participantes de lengua materna española.

Las 50 plazas del curso están copadas en su mayoría por jóvenes llegados sobre todo de universidades españolas y alemanas, y para las últimas aún libres sigue abierta la inscripción en el sitio de la ULE http://www.unileon.es/extensionuniversitaria.
 
En el transcurso de las jornadas, será igualmente presentada la traducción al  español de “Las flechas de oro” (Ediciones del Lobo Sapiens/Ediciones El Forastero), obra del escritor y traductor inglés John Rutherford (miércoles 17 a las 18:30 horas en la Casa de L. Panero en Astorga): en ese mismo acto se presentará el ebook recien ultimado del libro “Cartografía literaria del Camino en León”, ya existente, cuyas traducciones al francés y al alemán fueron ultimadas y presentadas en noviembre del 2012 en Paris y Leipzig.
 
Otros dos actos públicos coronan este VIII Encuentro de Traductores y Escritores en Castrillo de los Polvazares. La conferencia de Antonio Gamoneda (“La experiencia de mi escritura autobiográfica”, lunes 15.7 a las 20h en el salón de actos de la Biblioteca de Astorga) y la intervención de Manuel Rivas a modo de conferencia-lectura: “Aspectos culturales de la traslación” (miércoles 17 a las 12:00 horas en la Casa de L. Panero en Astorga) están abiertas al público mientras haya aforo.


FUENTE:
http://leonoticias.com/frontend/leonoticias/VIII-Encuentro-De-Escritores-Y-Traductores-En-Castrillo-De-L-vn123034-vst240i
Comisión del Congreso aprobó norma que impide encarecimiento de libros

9.7.13

 
 
(Andina). La Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural aprobó hoy por unanimidad el dictamen del proyecto de Ley 1529, que impide el encarecimiento de los libros, al prorrogar por tres años el plazo de exoneración del pago de impuesto a la renta por derecho de autor.
 
“La norma favorece a los autores y traductores nacionales y extranjeros, por concepto de libros editados e impresos en el territorio nacional, y de esta manera se combate a la piratería de los libros”, señaló la congresista Luciana León, autora del proyecto legislativo.
 
Indicó que la iniciativa legislativa busca evitar un grave perjuicio a los autores nacionales, debido a que la exoneración establecida en Ley 29165 vence el 31 de diciembre de este año.
 
“Esta situación perjudicaría seriamente el crecimiento continuo que ha tenido la industria del libro en los últimos seis años en el país, porque los autores se verían obligados a pagar el impuesto a la renta”, dijo.
 
PRODUCCIÓN DE LIBROS SE HA INCREMENTADO
Destacó que la producción de libros en el país desde 2008 se ha incrementado en 40%, cuando entonces se imprimían 4,800 títulos y ahora se estima más de 6 mil 800.
 
Asimismo, refirió que en los últimos tres años se incrementó la importación de publicaciones con más de 25 millones de libros; y además se ha impulsado la realización de más ferias del libro a nivel nacional, las mismas que generan ventas por más de seis millones de dólares al año.
 
La congresista indicó que la propuesta legislativa cuenta con la opinión favorable de los Ministerios de Cultura y de Educación, así como de la Cámara Peruana del Libro, entidad representativa del sector editorial en el país.
 
El dictamen aprobado amplía la referida exoneración del pago del impuesto a la renta hasta el año 2016, prorrogando el artículo 3 de la ley No. 29165, que modificó la Ley de democratización del libro y de fomento de la lectura y la Ley del Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú. 


FUENTE:
http://elcomercio.pe/actualidad/1601342/noticia-comision-congreso-aprobo-dictamen-que-impide-encarecimiento-libros
El Instituto de la Traducción de Rusia
se instalada en la UGR

1.7.13

El prestigioso Instituto de la Traducción de Rusia, fundado el 31 de mayo de 2011 se presenta por primera vez en una universidad española, la Universidad de Granada. Su director, Evgenji Reznichenko, se ha desplazado a Granada expresamente para la ocasión. El Instituto de Traducción es una organización sin ánimo de lucro, cuyo principal objetivo es la promoción de la literatura rusa en el mundo. Apoya a traductores y editores extranjeros cuyo objeto de estudio es la literatura rusa. Para ello, han desarrollado un sistema de subvenciones, tanto para traductores como para editores de obras literarias rusas. Hasta la fecha se han subvencionado 51 traducciones.
 
Desde el curso se plantean propuestas de aplicaciones prácticas para lograr la innovación en didáctica de la traducción. Los alumnos, traductores profesionales, profesores de traducción, traductores jurados y doctorandos de 10 nacionalidades distintas, tendrán la posibilidad de asistir a ponencias de alto nivel, en su mayoría de miembros de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada, que ocupa el primer puesto en el ranking nacional de facultades de interpretación de España.
 
En el seminario se abordan cuestiones generales de la traducción como es la imposibilidad de la traducción literaria, los retos de los profesionales y de la investigación para lograr una traducción accesible, factores religiosos, políticos y literarios que afectan a la traducción y a las relaciones internacionales y las estrategias culturales de la traducción. Asimismo, se profundiza en las bases de datos universales para la traducción a fin de lograr una comunicación exitosa. Pero también se tocan prácticamente todos los tipos de traducción: traducción literaria, traducción jurídica, traducción jurada, traducción comercial e, incluso, traducción militar.
 
La Universidad de Granada es la única universidad española que alberga ponencias sobre traducción militar ruso-español; el coronel Pakhar, junto con otra militar rusa, representan a la Universidad Militar de Moscú, el centro especializado de traductores militares de Rusia.


FUENTE:
http://secretariageneral.ugr.es/pages/tablon/*/noticias-canal-ugr/presentacion-del-instituto-de-la-traduccion-de-rusia-en-la-ugr#.UeLSK0nRZ94
Rusos, españoles e hispanoamericanos
traduciendo culturas

6.7.13

El Centro Mediterráneo adscrito a la Universidad de Granada ha organizado el Seminario Internacional “Problemas actuales de traducción ruso-español español-ruso”, que se ha celebrado del 1 al 6 de julio en Granada y Almuñécar. El seminario ha reunido a más de cien expertos, académicos, profesionales y estudiantes de traducción de hasta 12 países y se ha erigido como un evento clave para comprender el panorama actual en este ámbito.
 
La elección del Hotel Helios de Almuñécar como sede para celebrar las dos últimas jornadas del seminario no ha sido casual: cada año más turistas rusos acuden a este popular enclave turístico de la Costa Tropical, así como a otros puntos del país, en busca de sol, playa, gastronomía y precios razonables. España y su lengua están de moda entre los rusos.
Las élites que hace unos años descubrieron las bondades del país coexisten actualmente con una floreciente clase media que ha pasado a formar parte, entre otros, del paisaje lingüístico cotidiano. Con eso, las necesidades de información, comunicación y mediación intercultural han crecido de forma exponencial.
“El traductor tiene que ser bicultural, no debe relegarse a mero transmisor de significados. Actualmente estamos elaborando el proyecto de investigación Rusia – España: diálogo de culturas, patrocinado por la Fundación Russki Mir, donde se profundizará en la huella de motivos españoles en las obras de escritores y compositores rusos que visitaron nuestro país. También es nuestra intención luchar porque la lengua rusa se empiece a impartir como tercera lengua en secundaria”, dice Rafael Guzmán, Catedrático del Departamento de Filología Griega y Filología Eslava de la Universidad de Granada.
La UGR ha puesto en marcha recientemente la revista Cuadernos de Rusística Española, la primera publicación enteramente dedicada a la lengua y literatura rusas y en 2015 está previsto que Granada sea la sede de la 23ª edición de MAPRYAL, el congreso cuatrienal de profesores de lengua y literatura rusas.
El seminario se ha enfocado desde una perspectiva teórico-práctica preeminentemente académica. Ha ofrecido un ambicioso programa y ha contado con la participación de docentes de varias universidades españolas, rusas y latinoamericanas, organismos internacionales y profesionales independientes de dilatada trayectoria.
Se han abordado cuestiones tan diversas como la innovación en la didáctica de la traducción, la multiculturalidad, la investigación en el ámbito académico, las relaciones internacionales o la accesibilidad lingüística para personas con discapacidades físicas. En el ámbito de la práctica, ha habido sesiones orientadas a los distintos tipos de traducción: comercial, jurídico-administrativa, jurada, técnica, militar.
Según Guzmán, en España la desaparición de la licenciatura de Filología Eslava, que de la mano del Proceso de Bolonia y la creación del Espacio Europeo de Educación Superior ha pasado a denominarse Grado de Lenguas y Literaturas Modernas, ha conllevado, por un lado, la pérdida del perfil filológico del alumnado, y, por el otro, una mayor amplitud de miras y flexibilidad a la hora de aplicar la didáctica de la traducción a las necesidades actuales.
América Latina ha estado representada de la mano de ponentes como Svetlana Iákovleva, perito intérprete-traductora, profesora de la UNAM (México), autora del Breve diccionario de negocios ruso-español-inglés y coautora del proyecto Gran Diccionario Español – Ruso América Latina. “En México hay cada vez un mayor interés por la lengua y la cultura rusas, pero la formación y la actividad del traductor no están reguladas. Hay que formar a profesionales nacionales para evitar el amateurismo”, dice Iákovleva.
Laura E. Hernández, profesional de la traducción técnica procedente de Cuba, explica que “actualmente Rusia goza de una posición privilegiada en América Latina. Como herencia de un pasado común muy fructífero en cuanto al intercambio universitario se refiere, nuestros traductores están especialmente formados para la traducción técnica. Son todos ellos trabajadores del Estado. El día en que puedan existir legalmente los freelance, se avistarán grandes perspectivas para el mercado de la traducción en Cuba”.
El Coronel del Ejército Ruso Alexéi Pájar, traductor militar y representante de la Universidad Militar de Moscú, ha destacado la relevancia de la traducción militar en países de Latinoamérica como Nicaragua, Perú, Venezuela o Cuba, con los que Rusia mantiene numerosos contratos de suministro de armamento. Considera que hay que crear una convención militar terminológica.
A su modo de ver, actualmente los distintos países hispanohablantes emplean los términos de forma dispar, utilizando en ocasiones una suerte de jerga militar spanglish, “sobre todo a raíz del cierre de contratos de armamento con países tradicionalmente afines a los EE UU, como México o Uruguay”, explica. Actualmente, el coronel Pájar trabaja en un ambicioso proyecto para editar un diccionario ruso-español de terminología militar con el que trata de establecer un modelo de español estándar que contemple, a su vez, las voces panhispánicas.
El seminario ha culminado con una mesa redonda que ha contado con la participación de especialistas en el sector como Evgueni Rezníchenko, director del Instituto de la Traducción de Rusia, Roberto Asencio Mayoral, Catedrático del Departamento de Traducción e Interpretación de la UGR y Enrique Fernández-Vernet, traductor-revisor de Naciones Unidas (Ginebra).
 
Se ha clausurado con una reflexión conjunta en torno a la futura actividad profesional del traductor, la creciente demanda de traductores versátiles con amplios conocimientos del entorno virtual y la traducción asistida, y la necesidad de alcanzar la unificación de criterios en terminología técnica y transliteración. “Esperamos que este congreso dé un impulso, a su vez, a la cooperación interuniversitaria. A fin de cuentas, es en las aulas donde más representada está la multiculturalidad”, concluye Guzmán.

FUENTE:
http://rusiahoy.com/cultura/2013/07/06/rusos_espanoles_e_hispanoamericanos_traduciendo_culturas_29763.HTML

miércoles, 10 de julio de 2013

El Instituto de Traducción ruso
de visita por España

10.7.13



Gracias a los traductores, puentes entre culturas, la literatura rusa es universal. Consciente de ello y de que los grandes escritores rusos son la mejor carta de presentación del país eslavo, el Instituto de Traducción está impulsando un ambicioso programa de ayudas y de actividades centradas en el desarrollo teórico y práctico de la traducción literaria. Conversamos en Barcelona con su director, Eugene Reznichenko, en compañía de Maria Skachkova, coordinadora de los programas de ayudas, y de la traductora y agente literaria, afincada en la ciudad condal, Yulia Dobrovolskaya.
 
¿Cómo nació el proyecto?
En la Rusia que surgió tras la disolución de la Unión Soviética no existía la práctica de ofrecer ayudas a editoriales extranjeras para que tradujeran obras rusas a otros idiomas. Las traducciones se hacían desde las asociaciones de escritores soviéticas y las editoriales estatales, que contrataban a su vez a traductores para verter las obras literarias a otros idiomas. Así que, de alguna manera, el Instituto de Traducción ha tenido que iniciar su labor desde cero. 
 
¿Esta iniciativa abraza otros aspectos de la cultura rusa?
 La acción cultural la lleva a cargo, de forma más amplia, la Fundación Ruskiy Mir, que sería el equivalente del Instituto Cervantes, el British Institut o la Alliance Française. El Instituto de Traducción es una institución muy joven -el pasado 31 de mayo cumplió dos años- y está exclusivamente centrada en la traducción y en la promoción de la literatura. Es importante subrayar que nos referimos a todas las lenguas que se hablan en la Federación de Rusia, no sólo al ruso. 
 
¿Quién está detrás del Instituto de la Traducción?
Somos un equipo pequeño, de cuatro personas, para un trabajo inmenso. En esta primera etapa nos centramos en consolidar el proyecto, hacer el máximo de difusión y contactos en el extranjero. Si tuviera que mencionar a una persona en particular que ha dado con la fórmula para este organismo y conseguido un nivel óptimo de financiación y apoyo institucional ha sido Vladímir Grigoriev, subdirector de la Agencia Federal de Prensa y Medios de Comunicación.
 
¿Cuáles son los principales retos para una institución tan joven?
La prioridad es estructurar el sistema de financiación del Instituto, una institución sin ánimo de lucro con participación estatal y en la que también están involucrados doce de los más prestigiosos organismos culturales rusos.
 
A principios de año tenemos una idea del presupuesto disponible, pero no cuándo se hará efectivo. Esto nos crea algunas dificultades de planificación, así que este año nos hemos propuesto alcanzar unos objetivos mínimos a fin de poner las bases para el futuro. También es prioritario darnos a conocer.
 
Además de tener un sitio web, estamos presentes en las principales ferias del libro del mundo y los agentes literarios y traductores también nos ayudan con el boca a boca. Es un esfuerzo inicial necesario. 
 
Siendo una institución que lidia con la diversidad de la Federación Rusa, ¿existe buena sintonía con el resto de lenguas que no son el ruso?
De entrada no tenemos ninguna cortapisa ideológica en cuanto a las lenguas, todas son igual de importantes respecto al ruso. Nuestro principal objetivo es única y exclusivamente apoyar la traducción sin importarnos, por ejemplo, dónde reside el autor. El único criterio es que el libro esté escrito en una lengua de la Federación Rusa y sea una obra de calidad. Pienso en Mariam Petrosyam,  que vive en Armenia, o Mijaíl Shishkin,  que es ciudadano suizo.
 
 
¿Se está trabajando en establecer acuerdos con los organismos de apoyo a la industria editorial de cada país?
Por supuesto. Nuestra idea es afianzar los principales dominios lingüísticos, que, para nosotros, son el español, el francés, el inglés, el portugués, el chino, el árabe, el alemán y el japonés. En cada uno de ellos se establecerán acuerdos de colaboración permanente con organismos autóctonos que nos ayudarán a ejecutar nuestros programas.
 
A la hora de establecer estos contactos nuestro principal criterio es la excelencia y la profesionalidad. Aparte de los organismos públicos de cada país, también es importante la colaboración con personas que ya llevan a cabo un relevante papel de difusión de la literatura rusa, como puede ser el caso en España de la agencia de derechos ELKOST y, en particular, de Yulia Dobrovolskaia, o del eslavista Ricardo San Vicente.
 
Dentro del grupo de lenguas prioritarias que ha menciona, ¿con cuáles se ha avanzado más?
Hoy por hoy hemos hecho muchos avances en la colaboración con el mundo anglosajón, especialmente con Estados Unidos, y con el hispanohablante, a través de España. Hemos viajado a Barcelona para dar a conocer de primera mano nuestro programa y acordar posibles colaboraciones con instituciones. También hemos progresado bastante en nuestras actividades en China, aunque se trata de un caso particular porque no existen editoriales privadas, que son nuestros interlocutores en cada país.
 
¿Cuál es el proyecto más importante que tienen entre manos?
Queremos sacar adelante, en cada una de las nueve lenguas citadas, una selecta colección de literatura rusa, como la Pléyade en francés.
 
Hablamos de una biblioteca de más de cien obras que abarcaría desde los autores clásicos hasta los contemporáneos. Así que, por una parte, tenemos las propuestas que nos llegan de las editoriales, que compran los derechos de las obras y las publican, y este macroproyecto que queremos iniciar cuanto antes.
 
Serían ediciones en papel, cuidadas y rigurosas, pero también saldrían en formato electrónico. Es algo que hemos tenido claro desde el principio, pero que, por la envergadura del proyecto, requiere mucha coordinación, además de alcanzar un consenso en la confección de esta lista de obras por parte de un equipo de expertos. Queremos que el español y el inglés sean las dos primeras lenguas en acometer este proyecto.
 
¿Se va a priorizar la literatura contemporánea?
Sí, aunque siempre confluyen otras circunstancias. El año que viene, por ejemplo, se cumple el bicentenario del nacimiento de Mijaíl Lérmontov, así que estamos abiertos a nuevas traducciones del poeta romántico ruso.
 
Lo que sí vamos a poner a disposición de las editoriales extranjeras es una lista de títulos recomendados para la traducción y si los editores nos garantizan la publicación de calidad de uno de estas obras con traductores de la talla de Marian Schwartz en inglés o Marta Rebón en español se puede decir que tienen la ayuda garantizada.
 
¿Qué oportunidades tienen las otras lenguas, al margen de las nueve preferentes, de acceder a estas ayudas?
Hemos empezado con las de mayor proyección en lo tocante al proyecto de la biblioteca de literatura rusa. De las lenguas de menor dominio aún es pronto para hablar. Pero la idea es cubrir el máximo territorio.
 
Aunque nos estemos centrando en España, nuestra idea es que las traducciones que se subvencionen circulen por toda América Latina, tanto las portuguesas como las españolas. Este año, por ejemplo, hemos recibido diez proyectos concretos para traducciones al catalán. En este caso pasarán por el comité de expertos con los mismos criterios que si se tratase de traducciones al francés o al inglés.
 
¿Qué otras acciones destacaría del Instituto de Traducción?
Además de estas ayudas, queremos cuidar especialmente a los traductores y su formación. Para ellos organizamos encuentros y jornadas internacionales de carácter bianual, con una temática específica, para tener un lugar de encuentro y discusión.
 
Luego están los premios a la traducción “Lee Rusia/Read Russia” para traductores y editores. La parte de la formación a estudiantes de traducción es la que está todavía un poco sin desarrollar porque los intercambios de estudiantes dependen de la implicación del Ministerio de Educación.
 
¿La edición en papel todavía prima sobre la edición electrónica?
En este sentido somos bastante conservadores y privilegiamos la edición impresa. Queremos libros muy bien editados en su contenido, no solo en su diseño. No obstante, no damos la espalda a la edición electrónica.
 
Analizamos caso a caso. Este año hemos apoyado a una editorial de Estados Unidos enfocada al mercado electrónico, aunque también hizo una pequeña tirada de 1.000 ejemplares.
 
Y a largo plazo, ¿qué ideas hay sobre la mesa?
Nos gustaría poder abrir una Casa del Traductor en Moscú.


FUENTE:
http://rusiahoy.com/blogs/2013/07/10/el_instituto_de_traduccion_ruso_de_visita_por_espana_29883.HTML