lunes, 10 de junio de 2013

La traducción de la Torá al griego

10.6.13

Entre los años 336 a 334 a.e.c. Alejandro Magno conquista Judea y la Ley hebrea se enfrenta a la cultura griega. Los griegos dejaron escritas varias obras y en ellas se apoya la historia conocida. Plutarco (circa 46-125 e.c.) que escribió la biografía de Alejandro Magno, cuenta que estando en Egipto, alrededor del año 331 a.e.c. Alejandro tiene un sueño en el que se le aparece un anciano de cabellos blancos que le recita un pasaje de la Odisea: "Hay una isla en el mar turbulento, delante de Egipto, que llaman Pharos ".

Cuando se despierta, Alejandro va a ver la isla y se da cuenta de que construyendo  un pequeño dique, esa isla puede unirse a tierra firme. Con el dique se forman dos puertos, uno al Oeste, que aún hoy, continúa utilizándose y otro al Este (el Portus Magnus o Gran Puerto), que ya no existe, porque se hundió en el Mediterráneo . En esa isla , Sóstrato construye un faro en el año 280 a.e.c., con un fuego permanente que guía a los navegantes hasta el año 1340 e.c. en que lo destruye un terremoto. Ese es “El faro de Alejandría” que tal como cuenta la parábola de Rodó, tiene grabado el nombre de Sóstrato en la piedra y sobre cal superficial, el nombre de Ptolomeo, el monarca que ordena la construcción. Poco dura la cal sobre la piedra y es el nombre de Sóstrato el que luce el faro durante siglos.

Esa es la isla de Pharos en la que se cuenta que sucedió el episodio de la traducción escrita de la Torá (Pentateuco) al griego.

Fallecido Alejandro Magno, no deja herederos. Su imperio se divide entre sus dos generales: Seleuco, que pasa a reinar en Siria, con capital en Antioquía y Ptolomeo, que pasa a reinar en Egipto, con capital en Alejandría.

La versión griega de la Torá, conocida como la "Septuaginta" o "Traducción de los 70 ancianos", es posiblemente la primera traducción completa del Pentateuco en redactarse por escrito, pero lo que nos ha llegado de ella son copias manuscritas, que tienen todas, diferencias entre sí. La más antigua que se conoce apareció entre las cuevas del Mar Muerto. Son fragmentos de una copia en papiro, del siglo I a.e.c. Hay unas 30 copias manuscritas de la Septuaginta que datan de varios siglos más tarde, entre el siglo IV al IX e.c.

La Septuaginta debe su nombre una antigua historia relatada en la llamada “Carta de Aristeas”. Es una obra literaria en idioma griego que se presenta en forma de carta escrita por Aristeas, quien dice ser un funcionario de la corte real de Ptolomeo Filadelfo (285-246 a.e.c.) El destinatario de la carta es su hermano Filócrates. Supuestamente escrita a mediados del siglo II a.e.c. cuenta que el rey egipcio Ptolomeo Filadelfo quiere agregar a su Biblioteca en Alejandría el Pentateuco traducido al idioma griego, y ordena escribir al Sumo Sacerdote de Jerusalem para que le envíe rabíes traductores. Aristeas dice que él es uno de los emisarios que lleva esa carta al gran sacerdote Elazar, en Jerusalem. Ni siquiera sabemos con certeza cuántos rabíes vienen a Alejandría para la tarea. El Talmud dice que son 72.(Tratado Megila folio 9ª) Las fuentes católicas hablan de 70 rabíes. Hay distintas versiones de cuántos días demoran en realizar la traducción. Pudieron ser 72 días.

Filón de Alejandría escribe tres siglos después del episodio. Dice que esos rabíes fueron alojados en la isla de Pharos. Solos cada uno en su habitación, todos realizan la misma y exacta traducción. Cuenta Filón que en su propio tiempo, es decir 3 siglos más tarde, los judíos alejandrinos siguen celebrando en la isla de Pharos, el festival con que se conmemoraba la traducción escrita de la Torá al griego. Es indudable que la traducción cumple con una necesidad de los judíos griegos.

Todos los eruditos están de acuerdo en que la carta de Aristeas no es contemporánea a los hechos que relata. Por los giros del lenguaje, aseguran que sin duda, fue compuesta por algún un judío alejandrino cuatro siglos después de sucedidos los hechos y lo que busca mostrar es que no solamente los judíos de aquella época dominaban perfectamente la cultura helénica, sino que además, la habían sobrepasado. La Carta cuenta que al llegar los sabios judíos de Jerusalem a Alejandría, el rey Ptolomeo prepara para ellos siete días seguidos de banquetes con comida kasher (ritualmente pura según la ley hebrea)y cada día plantea a los sabios una pregunta distinta, referida a la mejor forma de gobernar .Los sabios dan respuestas conocidas en la filosofía griega e incluyen en esas respuestas, referencias a la Ley Hebrea. Aristeas dice que el rey Ptolomeo queda asombrado con la inteligencia y sabiduría de los rabíes hebreos.

Los historiadores entienden que la Carta cumple la función no sólo de otorgar un status de legitimidad a la traducción griega de la Torá , sino la de justificar la permanencia de los judíos en Egipto, como súbditos de un rey respetuoso y admirador de la labor llevada a cabo por los sabios hebreos, a quienes llegó a considerar amigos.

El Talmud , en el Tratado Meguila, folio 9 a, agrega un dato: los rabíes llegados a Alejandría no fueron advertidos de la tarea que los aguardaba, sólo supieron que debían traducir el Pentateuco cuando ya estaban solos cada cual en su habitación, por lo cual no hay duda de que la traducción igual de todos , fue debida a inspiración divina.

Esa se llamó la "Septuaginta" o “Traducción de los 70”, y quedó depositada en la Biblioteca de Alejandría. Con el tiempo a la historia de la Carta de Aristeas se agregó la leyenda que agregaba que estos sabios habían traducido al griego no sólo la Torá, sino todo el Tanaj (Biblia) completo.

La traducción verbal de la Torá al griego, a los efectos de enseñanza, comenzó a hacerse en las sinagogas de Alejandría cerca de un siglo antes de la redacción escrita de la "Septuaginta", porque en ese mundo helenista, los judíos olvidaron el idioma hebreo. No es por lo tanto de extrañar que todos los rabíes la tradujeran igual.

La traducción verbal al griego de los libros de Neviim (Profetas), fue realizada en las comunidades judías de Alejandría aproximadamente al mismo tiempo que la Torá. Los Ketuvim (Hagiógrafos, o Escritos), algo más tarde. Se llevaron a escrito recién entre los siglos I y II e.c. y se incorporaron a la que se conoce como “Septuaginta”.

La Iglesia Católica aceptó el carácter de inspiración divina de la Septuaginta y tradujo el Pentateuco al latín y a todos los idiomas a partir de esa versión griega. La obra original se quemó en los sucesivos incendios de la Biblioteca de Alejandría, quedaron de ella algunas copias en distintos lugares, con diferencias entre sí, debidas a errores  de cada copista, pero la Iglesia Católica depuró el texto.

Las diferencias entre las copias de la Septuaginta llevaron a traducciones de la Torá al griego en el siglo II e.c. Una fue la de Aquila,  sobrino del emperador romano, convertido al judaísmo. Otras fueron de Teodosio, monje cristiano y de Simacus, un rabí hebreo. En el año 245 e.c. Orígenes, uno de los llamados Padres de la Iglesia Católica, redacta la Hexapla, o sea 6 versiones paralelas de la Torá.

1ª. Columna -el texto hebreo
;2ª. El texto hebreo, transliterado en caracteres griegos.

;3a, 4a y 5a.- las traducciones de Aquila, Teodosio y Simacus.

La 6ª columna era el texto de la Septuaginta según compilado por Orígenes, de las diferentes versiones conocidas. Curiosamente la Hexapla, obra de Orígenes, fue objeto de muchas copias y estudio entre los hebreos, pero no, en el mundo cristiano.

Recién en el siglo V e.c. la Iglesia aceptó la traducción de la Biblia directamente del hebreo al latín corriente del pueblo , realizada por el fraile Jerónimo de Estridón, por encargo del Papa Dámaso I, alrededor del año 382.Esa es la “Vulgata editio” (edición para el pueblo). Pero la Iglesia Católica también sigue aceptando la Septuaginta.

FUENTE:
http://www.cciu.org.uy/news_detail.php?title=La-traducci%C3%B3n-de-la-Tor%C3%A1-al-griego-&id=9375

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